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Agricultura

Alarma en el sector del aguacate ante el desplome de los precios

Agricultores del litoral malagueño subrayan que han tenido que prescindir de la recolección de las variedades más tardías, al no poder colocarlos en el mercado a más de 50 céntimos por kilo

África o Colombia aportan nuevas superficies para estepreciado cultivo.

La falta de precipitaciones del año hidrológico que ya encara su recta final preocupa y mucho en el sector del subtropical malagueño. Pero ahora hay un asunto que genera mucha más alarma, como es el desplome de los precios en origen hasta límites históricos.

Infinidad de agricultores de la comarca de la Axarquía y otros que en el Valle del Guadalhorce o el entorno de Estepona han sustituido en lo que va de año sus cultivos tradicionales por la preciada fruta, uno de los grandes superalimentos en la actualidad y la variedad frutícola más compartida en el mundo a través de Instagram. Mínimos de hasta 3 euros por kilo garantizaban una inversión condicionada sólo a las altas necesidades hídricas que exige el árbol aguacate.

Pero el escenario ha cambiado esta misma primavera. Paradójicamente, justo cuando la agricultura había mantenido precios durante la pandemia y se había convertido en refugio para la economía de miles de familias malagueñas, la fruta verde por excelencia empezó a perder progresivamente precio en los mercados, hasta cerrar la campaña por debajo de los 50 céntimos por kilo en las variedades más tardías.

Los sindicatos agrícolas recuerdan que nunca Málaga, pese a ser durante años la única provincia europea con producción propia de aguacates, pudo condicionar el precio global del aguacate en origen. La producción es prácticamente insignificante en el contexto internacional. Es cierto que la calidad de la fruta española supera de largo a la de otros destinos, cuya fruta padece además por los largos desplazamientos que soporta.

Pero aún así el principal problema aparece ahora con el desarrollo exponencial de nuevas fincas de aguacates en Colombia, que amenaza con meterse entre los cinco mayores productores mundiales, o en distintas regiones africanas.

Para los portavoces de Asaja en Málaga, todo apunta a que con el catastrófico final de temporada en precios dentro del sector del aguacate, la otra fruta subtropical implantada en la comarca de la Axarquía, el mango, podría volver a ganar terreno, al requerir menos agua y tener precios más estables. "Tienes garantizado alrededor de un euro por kilo, pero compensa porque el rendimiento en kilos por árbol es bastante mayor", manifiesta a las puertas de una corrida de frutos Antonio Ruiz, intermediario que colabora con una importante cadena portuguesa de alimentación.

Portugal es precisamente uno de los países emergentes en producción, gracias a que el país vecino mantiene interconectados todos los embalses del país. El sindicato COAG pone como ejemplo esa facilidad del Gobierno luso para trasladar con facilidad los excedentes de una a otra cuenca.

Como prueba del crecimiento del aguacate en suelo portugués cabe recordar que la cooperativa malagueña Trops mantiene un cupo de asociados en el Algarve. La cooperación internacional le permite a la entidad con sede original en Vélez-Málaga atender un mayor cupo de pedidos procedentes de los grandes mayoristas.

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