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Las aerolíneas alertan del colapso del tráfico aéreo este verano

La compañía Lufthansa reconoce que hasta el invierno será incapaz de cumplir los objetivos de puntualidad y eficiencia

Las aerolíneas alertan del colapso del tráfico aéreo este verano.

Las aerolíneas europeas prevén un verano marcado por las colas y la saturación de sus vuelos. La alemana Lufthansauna de las mayores de Europa, ha enviado a sus clientes una carta en la que les advierte de que la falta de personal está causando problemas de puntualidad y calidad de servicio que se van a agravar en verano y que continuarán hasta el invierno.

"En las próximas semanas, a medida que el número de pasajeros siga aumentando, ya sea por viajes de placer o de negocios, es poco probable que la situación mejore a corto plazo. Demasiados empleados y recursos aún no están disponibles, no solo en nuestros socios de infraestructura sino también en algunas de nuestras propias áreas. Casi todas las empresas de nuestra industria están actualmente contratando personal nuevo, con varios miles de contrataciones planeadas solo en Europa. Sin embargo, este aumento en la capacidad solo tendrá el efecto estabilizador deseado cuando llegue el invierno", ha explicado el grupo Lufthansa.

La falta de personal es especialmente acuciante en los aeropuertos británicos y en Ámsterdam (Schipol). Hasta el momento, las compañías han cancelado en torno a 40.000 vuelos programados entre el 1 de julio y el 30 de septiembre, solo para conexiones dentro de Europa. Algunos agoreros apuntan a la posibilidad de que las cancelaciones se disparen a otras 100.000 si la demanda se mantiene fuerte ya que será imposible gestionar el tráfico de pasajeros.

Los aeropuertos españoles están en general al margen del problema de falta de personal, pero se espera un efecto contagio. Fuentes de Aena reconocen la enjundia del problema que se avecina para este verano pero afirman que "se está haciendo un gran esfuerzo por parte de todos los actores implicados, aerolíneas y empresas de 'handling', para reducir el impacto de las previsibles tensiones que se van a producir".

Más policías

Entre las medidas que están contribuyendo a minimizar la congestión, que ya es perceptible, se encuentra el incremento del 10% de la dotación policial de control de pasaportes en el Aeropuerto de Barcelona, por ejemplo. A nivel estatal, el refuerzo es de medio millar de agentes. Fuentes del Aeropuerto de Barcelona explicaron que los controles de seguridad primarán especialmente la salida de pasajeros (para evitar pérdidas de vuelos) y que la operativa aérea intercontinental se verá menos afectada. La actividad aérea casi se ha recuperado en Barcelona (actualmente en el 80% de los vuelos de 2019) y eso que faltan los pasajeros procedentes de China, de Rusia y los cruceristas norteamericanos.

La aplicación de expedientes de regulación temporal de empleo (ertes) durante la pandemia permitió a Aena y Enaire (controladores aéreos) conservar las plantillas y evitar los problemas existentes en otros países. Pero el servicio aéreo en España quedará tocado si las rutas europeas sufren los problemas anunciados. En estos últimos días, muchos de los vuelos europeos han tenido retrasos de hora y media y esa situación puede enquistarse este verano.

La falta de controladores está afectando especialmente a cinco grandes aeropuertos, con gran flujo de turistas a España; en Londres (Heathrow y Gatwick), donde British Airways ha tenido que recortar el 10% de sus vuelos hasta el mes de octubre; en Ámsterdam, en el Aeropuerto de Schiphol; y en Fráncfort Bruselas los problemas van en aumento. La huelga de Ryanair en España también está causando problemas.

Lufthansa reconoce que ha cancelado cientos de vuelos domésticos y europeos por falta de personal, lo mismo que su filial de bajo coste Eurowings. Pero los vuelos están llenos. El 'overbooking' o venta de más billetes que la capacidad de los aviones, ya se está aplicando en los vuelos europeos.

Easyjet reconoce que ha cancelado ya el 13% de sus vuelos. La compañía no encuentra mano de obra y culpa al las restricciones impuestas por la salida del Reino Unido de la UE. En torno a 8.000 candidatos a puestos de trabajo fueron rechazados por su nacionalidad, el 40% de ellos europeos.

La situación de falta de personal es tan acuciante que se están produciendo flujos de trabajadores a otros aeropuertos europeos. Algunas compañías aéreas que operan en El Prat han llegado a proponer a sus trabajadores trasladarse a otros aeródromos europeos como Schiphol o Gatwick. Las propuestas se han dado tanto en operadoras como Vueling, para prestar atención a los clientes como en empresas de 'handling' como Swissport. 

Fuentes de Lufthansa reconocen que "la guerra en curso en Ucrania está restringiendo severamente el espacio aéreo disponible en Europa. Esto está provocando cuellos de botella masivos en los cielos y, por lo tanto, lamentablemente, más retrasos en los vuelos".

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