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Duro Felguera incorporará a uno o más inversores a su capital antes de fin de año

La compañía prevé relanzar la contratación el próximo semestre, espera normalizar la obra en Argelia y confía en un pronto acuerdo en Rumanía

JUNTA GENERAL DE ACCIONISTAS DE DURO FELGUERA. JUAN PLAZA

La ingeniería asturiana Duro Felguera incorporará a su accionariado a uno o a varios inversores antes de fin de año. Las negociaciones con varios aspirantes están muy avanzadas y la sociedad cuenta con convocar una junta general extraordinaria en los próximos meses para dar entrada a los nuevos accionistas, confirmaron ayer la presidenta de la compañía, Rosa Aza, y el consejero delegado, Jaime Argüelles, durante la asamblea ordinaria anual de la sociedad.

El refuerzo de la base accionarial del grupo con la entrada de nuevos inversores es un objetivo crucial del grupo desde los graves problemas vividos por la compañía en 2018. Pero desde el rescate del año pasado por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) y la restructuración de la deuda por la banca en noviembre, se trata además de un compromiso para dar cumplimiento a una de las vertientes del acuerdo que se alcanzó entonces a tres bandas. Con ello se trata de reforzar el capital social de la empresa –y en consecuencia sus recursos propios–, dotar de accionistas de referencia a la sociedad –la compañía, con una gran atomización accionarial, carece desde hace cuatro años de consejeros en representación de la propiedad– e incorporar socios de naturaleza industrial que puedan contribuir a aportar negocio y sinergias. "El inversor es", además, "clave para recuperar la confianza del mercado", dijo el primer ejecutivo.

Según Aza y Argüelles, la compañía cuenta con "varias alternativas interesantes", se trata de inversores con perfil industrial –y tanto de nacionalidad española como extranjera–, y el proceso se halla en "la fase final", con "negociaciones intensas" y "discretas" para garantizar la "consecución del objetivo".

La convocatoria de una junta general extraordinaria tendrá por objeto pedir a los accionistas la autorización para ampliar capital y previsiblemente para la renuncia a los derechos de suscripción preferente por los inversores preexistentes para que el tramo de ampliación pueda ser suscrita en su totalidad por el nuevo o nuevos socios.

Las reacciones

"Necesitamos más tiempo pero estamos en el camino correcto para superar las dificultades"

Jaime Argüelles - Consejero delegado de Duro

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"Pedir financiación es una praxis habitual y es nuestra obligación para prevenir cualquier contingencia"

Rosa Aza - Presidenta de Duro

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La contratación. En paralelo, el consejo y el equipo de dirección trabajan en materializar los nuevos contratos que, por un importe superior a los 200 millones, están en avanzado estado de negociación. Los precontratos suman 400 millones. Argüelles ratificó el objetivo de facturar este año 300 millones, con la intención de alcanzar los 500 millones, frente a los 175,1 millones del año pasado. No obstante, y como consecuencia del complejo contexto internacional, que ha aplazado o demorado decisiones inversoras en muchos proyectos, Duro admitió que "va más lenta" de lo esperado en la ejecución de sus planes. "Necesitamos más tiempo para recuperar la nueva normalidad", explicó Argüelles, aunque matizó: "Hemos evolucionado moderadamente bien pese al contexto y estamos en el camino correcto para superar las dificultades".

La reciente petición de un crédito a la banca por un importe de 36 millones responde precisamente a anticiparse a posibles endurecimientos de las condiciones globales del contexto económico. "Es la praxis habitual de la compañía y nuestra obligación para prevenir cualquier contingencia. Hay un aplazamiento mundial de decisiones de inversión por la incertidumbre y esto implica que necesitemos más tiempo", señaló Aza. No obstante, el grupo espera recuperar ritmo en ventas y contratación en este semestre.

Argelia, Rumanía y Dubai. Para lograrlo, la compañía mantiene a su vez contactos permanentes con la empresa estatal argelina Sonelgaz para intentar recuperar el buen ritmo de ejecución que se mantenía en las obras de construcción del ciclo combinado de 1.500 megavatios de Djelfa hasta que el reciente conflicto diplomático hispano-argelino ralentizó los trabajos (en los que Duro ha movilizado a 500 personas) e interrumpió los pagos. De un presupuesto inicial de 550 millones, están pendientes 150 millones. A su vez, Duro cuenta con elevadas expectativas, según Argüelles, de alcanzar un acuerdo en Rumanía con la sociedad de mayoría estatal Romgaz y el socio local del grupo asturiano (Romelectro) para retomar la construcción, con "un nuevo marco contractual". del ciclo combinado de Iernut, de 430 megavatios, y que le fue adjudicado en 2016 por 245 millones, ampliado a 280. Están pendientes de ejecutar trabajos por 15 millones más una ampliación de 50 millones. Este acuerdo será "un impulso importante" para que Duro alcance sus previsiones económicas en 2022 y 2023.

En Dubai sigue la litigiosidad con el grupo estatal dubaití Dewa, para la que Duro Felguera construye desde 2017 un ciclo abierto alimentado por gas de 500 megavatios por un importe inicial de 204 millones de euros. En las negociaciones hay "avances limitados" tras dos años sin actividad. Duro ha hecho una nueva propuesta al cliente. "Queremos el acuerdo", afirmó Argüelles.

Prosiguen también varias negociaciones en "litigios activos que se esperan concretar satisfactoriamente", como Empalme en México, Aconcagua en Chile, Recope en Costa Rica y Tuticorin en India.

Con este compendio de acciones, y en la convicción de que el contexto actual también "brinda oportunidades" a Duro –según Argüelles– por el creciente sentimiento de que Europa necesita dotarse de "independencia energética" ante la guerra en Ucrania, el grupo mantiene la previsión de facturar 700 millones y contratar por valor de 600 millones en 2025.

El Tallerón. Trabajadores de El Tallerón, de Gijón (el taller de la filial de calderería pesada de Duro) protagonizaron ayer una huelga de 24 horas y una manifestación y concentración en demanda de inversiones y mejora salarial. "En Duro Felguera estamos saliendo de un túnel de dificultades y de incertidumbre y necesitamos consolidar una solución que no pasa por el aumento de costes sino por mejorar la competitividad y la productividad. Solo así podremos garantizar un futuro y, con ello, mejoras salariales", dijo el consejero delegado. Ofreció una retribución variable y recordó que El Tallerón ha tenido "últimamente" resultados negativos.

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