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Obras

El norte de Portugal amarra proyectos por más de 1.500 millones y 6.000 empleos desde enero

Capitaliza la inversión en áreas industriales con la captación de empresas de automoción, logística o de salud | El salario medio se acerca a los mil euros mensuales por la falta de mano de obra; la tasa de paro, en el 5,4%

Imagen de archivo de unos trabajadores de la construcción en Portugal.

Mozambique, Angola o Cabo Verde son algunos de los estados que conforman el grupo de países africanos de língua oficial portuguesa (Palop). Es un caladero con abundante población joven, en el que grandes constructoras lusas pretenden fichar trabajadores para satisfacer una actividad que se ahoga por falta de mano de obra. Este sector cifra en 80.000 los operarios que necesita para cumplir pedidos de entrega y obras en fase de negociación, principalmente en el norte del país, como apuntó la pasada semana el presidente de la patronal, Manuel Reis Campos. Las compañías Casais, Mota-Engil y Teixeira Duarte han firmado un protocolo con el Centro de Formação Profissional da Indústria da Construção Civil e Obras Públicas do Norte (Ciccopn), con el compromiso de contratar a aprendices procedentes de África una vez reciban formación en sus instalaciones de Maia, en el área metropolitana de Oporto. Solo Grupo Casais urge cubrir 1.500 puestos vacantes. El hecho es que la actividad es frenética en el extremo más septentrional del país y no tiene visos de aflojar a medio plazo: solo en el primer semestre del año el norte de Portugal ha amarrado proyectos e inversiones por más de 1.520 millones de euros, lo que forzará todavía más las costuras de la construcción civil. Hay que levantar fábricas, habilitar parques empresariales, mejorar infraestructuras.

El del problema de la mano de obra, también acuciante en Galicia, se agudiza al otro lado de la raia por esta intensísima captación de industrias. Se trata de iniciativas privadas vinculadas a la automoción, las nuevas tecnologías, la logística o la rama farmacéutica. Los compromisos anunciados desde enero prevén la creación de más de 6.000 empleos, como constatan los datos recabados por este periódico. No ha trascendido la identidad de todas las empresas que van a desembarcar en el país. Por ejemplo, en Felgueiras. En el Área de Acolhimento Empresarial das Barrancas, en la freguesia de Revinhade, se instalará una empresa “líder mundial en el área de los automatismos y el ensamblaje de motores, que emplea a 6.800 personas en todo el mundo y factura 1.600 millones de euros. Es el mayor grupo del mundo en esta área”, defendió con vehemencia el alcalde de este municipio, Nuno Fonseca, el viernes 1 de julio. Este grupo desembarcará en Felgueiras con 30 millones de inversión; cuando opere a “máxima capacidad”, dispondrá de 800 personas en plantilla y ampliará su actividad con un “centro de ingeniería de desarrollo”. Estará a hora y media por carretera del centro de Vigo.

Fiscalidad

Santo Tirso se ubica también en el área metropolitana de Oporto. Dispone de dieciséis polígonos industriales y empresas como Copo Têxtil Portugal (de la gallega Grupo Copo), las firmas de plásticos Casfil e Intraplás o la textil Polopique. Como el grueso de las cámaras municipales del norte portugués, esta que preside Alberto Costa también despliega una mullida alfombra roja a los inversores. Entre los mecanismos que facilitan su desembarco está el denominado Estatuto de Projecto de Interesse Municipal, que conlleva una “desburocratización de proyectos” y exención de impuestos como el IMT (Imposto Municipal sobre a Transmissão Onerosa de Imóveis) o el IMI (Imposto Municipal Sobre Imóveis). El 22 de enero, Costa anunció nueve proyectos empresariales nuevos con amparo a este estatuto. Llevan bajo el brazo 76 millones de euros. El regidor destacó entonces que el gran abanico de beneficios fiscales es “una herramienta esencial para atraer nuevas inversiones”. De nuevo, con empresas vinculadas a la automoción y el textil como referencias.

Inversiones comprometidas en el norte de Portugal.

También fue a comienzos de año cuando se anunció uno de los planes más significativos en cuanto a inversión. Recaló en São Martinho do Bispo, en Coimbra. En el año 2001, la farmacéutica Bluepharma eligió unas antiguas instalaciones de Bayer en esa freguesia para arrancar con su actividad, centrada en el desarrollo de genéricos. Lo que anunció el pasado enero es un proyecto con dos pilares: un centro tecnológico del medicamento, con fábrica para la producción de vacunas, y la ampliación de su planta original. En suma, 200 millones de euros. Le siguió, en la misma rama de actividad, la gallega Zendal, en plena expansión en suelo portugués. “Esta inversión sitúa a Portugal en una posición estratégica frente a crisis sanitarias, como la actual causada por el COVID-19, asegurando la implicación de toda la cadena de valor del sector salud”, valoró el primer ministro António Costa en su visita a Paredes de Coura. Su inversión asciende a 22 millones de euros, para zonas de producción, áreas técnicas, almacén, oficinas y una depuradora para tratar las aguas residuales.

Google y Samsung, inquilinos del nuevo polo tecnológico de 700 millones en Gaia

En todo caso, el proyecto más potente a nivel cuantitativo es el del anunciado polo tecnológico de Gaia, con 700 millones y la previsión de crear 1.500 puestos de trabajo con la entrada de gigantes como Google o Samsung. En Cantanhede, donde opera la primera compañía dedicada a la producción en Portugal de cannabis medicinal (Tilray, de Canadá), su alcaldesa, Helena Teodósio, aseguró en que formalizarán nuevas inversiones por importe de 300 millones de euros hasta 2025.

El problema sigue siendo el mencionado al inicio: la mano de obra. Según los datos facilitados por la Comissão de Coordenação e Desenvolvimento Regional do Norte (CCDR-N), la tasa de paro en el primer trimestre descendió hasta el 5,4%, seis puntos menos que en Galicia. La estrategia que están siguiendo las empresas lusas, amén de reclutar profesionales en el extranjero, es subir los sueldos. La compañía MAP Engenharia, por ejemplo, los ha elevado en un 7%. Y es una dinámica general. La CCDR-N constata que el salario medio se aproxima ya en el norte a los 1.000 euros (977 en el primer trimestre), un umbral que se sobrepasa holgadamente en actividades como la logística o las comunicaciones. Ahora bien, el sueldo líquido medio continúa muy por debajo de los abonados en Galicia: 894 euros mensuales en la industria, 986 en la construcción o 763 de la agricultura y la pesca.

Más parques empresariales y más exenciones

El plan anticrisis diseñado por el Gobierno de António Costa pone el foco no solo en la modernización de parques industriales, sino en la mejora de sus conexiones por carretera y ferrocarril. En Fafe acaba de arrancar el estudio para una variante de acceso a la A7, que “reforzará el atractivo” –apuntó su alcalde, Antero Barbosa– de un nuevo polígono municipal de 40 hectáreas, que serán expropiadas. A Guarda invertirá otros 4,5 millones en mejorar uno de sus parques, y localidades como Viana do Castelo o Arcos de Valdevez han dado continuidad a una agresiva política fiscal con múltiples exenciones tributarias.

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