Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La inflación afloja, pero la vida en Asturias ya es un 11,1% más cara que hace un año: estos son los productos que más han subido

La evolución del IPC cae un 0,3% entre junio y julio, pero los precios consolidan sus subidas anuales por encima de los dos dígitos

La vida en Asturias ya es un 11,1% más cara que hace un año.

El Índice de Precios de Consumo (IPC) descendió un 0,3% en Asturias durante el mes de julio con respecto a los datos de junio, pero la tasa interanual –la medida más habitual para estudiar la evolución de los precios– se ha disparado hasta el 11,1% en el Principado, según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). La vida en Asturias es un 11% más cara que hace un año, un 0,3% más barata que en junio y un 6,1% más cara que en el mes de enero. De estos datos se desprende que la inflación parece ir aflojando el paso durante el último mes, aunque continúa su escalada y negando las previsiones iniciales del Gobierno que, durante los primeros meses del año, aseveraba que se trataba de un fenómeno pasajero.

La inflación parece haber llegado para quedarse porque los precios suben rápido, pero bajan despacio. A nivel nacional, el IPC cayó en términos mensuales al mismo ritmo que en Asturias. Sin embargo, en el interanual, elevó sus datos hasta el 10,8%, tres décimas por debajo de la realidad asturiana. Ese dato del 10,8% –que confirma las cifras que se avanzaron a finales de mes por el INE mediante el indicador adelantado– es el más alto desde septiembre de 1984.

Con el repunte de julio, la inflación encadena dos meses consecutivos por encima del 10%, después de que en junio se situara en el 10,2% y España se aleja de volver a rebasar a la baja la barrera psicológica de los dos dígitos en la evolución de los precios.

Evolución del IPC en Asturias

En el desglose de los precios para Asturias se aprecia cómo todos los apartados, salvo las comunicaciones (-2,2%) han subido los índices respecto al año pasado. La anomalía de los productos tecnológicos tiene que ver con la crisis de los microchips que, tras la pandemia, ahogó la oferta del sector elevando ya entonces los precios. Ahora, con el fin de los cuellos de botella, los precios comienzan a autorregularse. En el Principado destacan los incrementos del coste de la vivienda (26,6%), el transporte (16,1%) o los alimentos y las bebidas no alcohólicas (13,1%), todo productos básicos que golpean más duramente a las rentas más bajas por el porcentaje de renta que tienen que dedicar a estas partidas. También anotan subidas considerables los precios de menaje (8,9%), vestido y calzado (6,4%) bebidas alcohólicas y tabaco (5,0%) u ocio y cultura (3,4%). Además ante el inicio de las vacaciones, el precio de hoteles, cafés y restaurantes ha aumentado un 7,4% en Asturias. Los datos por productos reflejan subidas sustanciales en alimentos de primera necesidad como los aceites (28%), el pan (18%), la leche y los huevos (17%) o la carne (11%).

Los datos por regiones de la inflación interanual solo dan a dos comunidades autónomas cifras inferiores al 10%: Canarias (9,4%) y Madrid (9,6%). Castilla-La Mancha lidera la tabla de la evolución de los precios con un ascenso del 13,2%, seguido del 12% de Castilla y León, y el 11,7% de La Rioja. La inflación también superó, al igual que en el Principado, el 11% en Andalucía (11,2%), Aragón, Murcia y Navarra (11,4% en las tres comunidades) Extremadura y Galicia (11,5% en ambos casos).

Los productos que más han subido de precio

Aunque el dato del 11% es significativo, el especialmente preocupante es el que afecta a la inflación subyacente, el indicador que descuenta del IPC aquellos precios más volátiles como los productos energéticos o los alimentos sin elaborar, que pueden variar mucho en un periodo corto de tiempo. La inflación subyacente también sigue subiendo y alcanza ya el 6,1%, una subida que demuestra cómo la evolución de los precios va filtrándose por todo el tejido económico, lo que es difícil de revertir. Debido al método de cálculo que se emplea en España y a las circunstancias del mercado energético actual la inflación subyacente resulta aún más precisa. Una de las principales partidas que está llevando al alza el IPC es el coste de la electricidad. El INE solo calcula la evolución de este producto con los datos de los consumidores del mercado regulado donde, de momento, más han subido los precios y que además representa a la menor parte de la población. Si la crisis energética continúa y van venciendo los contratos del mercado libre y estos se actualizan por encima de los precios del regulado la inflación dejará de estar "dopada" en España para ser "silenciosa". Esta es otra de las razones de peso para atender a la evolución del indicador subyacente.

Compartir el artículo

stats