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La industria asturiana ya gasta al año 411 millones en comprar derechos de CO2

El Principado es la región más sensible al encarecimiento del carbono al ser la que más emite | Arcelor aún no consume su asignación gratuita

Uno de los dos hornos altos de Arcelor en Gijón. | Juan Plaza

Asturias es la región española con más emisiones de CO2 sujetas al sistema europeo de comercio de derechos. Acapara el 15,3% del total de emisiones del país y, por tanto, es la región más sensible el encarecimiento de los bonos, cuyo precio se ha disparado en los últimos dos años. Según datos del Ministerio para la Transición Ecológica, la industria asturiana tuvo que adquirir el pasado año casi 7,6 millones de derechos de emisión (equivalente cada uno de ellos a una tonelada de CO2), lo que generó un sobregasto aproximado de 411 millones de euros teniendo en cuenta que el precio medio de la tonelada escaló en 2021 hasta los 54,18 euros, el doble que el año anterior (24,33 euros) y 8 veces más que cuando comenzaron las subastas en 2012.

La escalada de precios de 2021 continúa en el presente 2022 y el precio medio de la tonelada en lo que va de año ya está por encima de los 82 euros, lo que engorda los sobrecostes para la industria asturiana, muy golpeada ya por el encarecimiento del gas y la electricidad. Dentro del debate europeo para contener los precios de la energía, el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, reclamó poner un límite a los precios del CO2, pero de momento no hay techo.

El comercio de derechos de emisión es un instrumento de mercado que nació en 2005 para desincentivar la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera. A los principales focos de emisión se les asigna una cantidad máxima en función de su actividad y si se pasan deben acudir a las subastas periódicas de derechos sobrantes. Cada vez hay menos derechos gratuitos para incentivar la lucha contra el cambio climático y el sistema acaba de estrenar una nueva fase para el periodo 2021-2030 en el que cambian las cuotas, que serán menguantes, y los centros de producción afectados.

En la nueva relación de instalaciones sujetas al régimen de derechos de emisión hay 27 plantas industriales asturianas, aunque cuatro de ellas (entre las que está la regasificadora de El Musel) están excluidas por su falta de actividad. Las 23 restantes representan el 3,7% de las instalaciones sujetas a la medida en España, pero sus emisiones equivalen al 15,3% del total, la mayor tasa del país.

Esas instalaciones asturianas emitieron el pasado año más de 14 millones de toneladas de CO2 a pesar de que su asignación de derechos gratuitos era de 6,9 millones. Esa abultada diferencia se debe, sobre todo, a que la generación de electricidad no recibe asignaciones gratuitas y las empresas energéticas tienen que comprar derechos de emisión para todo el CO2 que generan. La central térmica de carbón de Aboño emitió en 2021 un total de 5.175.651 toneladas de CO2, y la de Soto de Ribera, también propiedad de EDP, 836.299 toneladas. De esta compañía también es el ciclo combinado de Soto de Ribera 4, con unas emisiones de 557.329 toneladas, y el ciclo Soto de Ribera 5, con 408.143 toneladas. Otras plantas energéticas, como las de cogeneración de Sidergas (69.818 toneladas de CO2) y Cementos Tudela Veguín (37.938 toneladas), tampoco tenían asignados derechos gratuitos y tuvieron que comprarlos para todas sus emisiones.

Otras industrias asturianas sí tenían derechos gratuitos pero se vieron obligadas a comprar en el mercado al superar su cuota. Es el caso de Caleras de San Cucao, la fábrica de Ence en Navia, la planta de Cementos Tudela Veguín en el concejo de Oviedo, Cerámica del Nalón, Capsa, Industrias Lácteas Asturianas, Intocast Ibérica, Performance Specialty Products Asturias, la planta de Trubia de Química del Nalón y Saint-Gobain Cristalería.

Todas esas empresas compraron derechos para emitir casi 7,6 millones de toneladas. Teniendo en cuenta que el precio medio de la tonelada en 2021 fue de 54,18 euros, estas industrias gastaron más de 411 millones en derechos de emisión del CO2.

Menos CO2 del asignado

Hubo empresas, sin embargo, que cubrieron todas sus emisiones con derechos gratuitos y tuvieron la posibilidad de vender derechos sobrantes. Es el caso, por ejemplo, de las factorías de ArcelorMittal en Asturias, que fueron las que más CO2 emitieron en España en 2021 con 5.262.482 toneladas. Sin embargo sus derechos gratuitos eran superiores, de 5.54.006 toneladas, lo que dejó un saldo positivo de 291.524 toneladas. La planta de Cementos Tudela Veguín en Aboño, Alu Ibérica (que cesó su actividad), Asturiana de Zinc, Fertiberia, Industrias Doy Manuel Morate y la planta de Química del Nalón en Langreo tampoco superaron el tope de derechos gratuitos. A todas estas empresas, incluida Arcelor, les sobraron 512.314 toneladas.

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