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Un nuevo fondo inversor ayudará a aumentar el tamaño de casi 300 empresas de Asturias

FADE y Idepa ponen en marcha la oficina para potenciar el crecimiento de las compañías de la región, el 96% con menos de diez empleados

En el atril, la presidenta de FADE, María Calvo. En primera fila, de izquierda a derecha, el director general de Industria, Juan Carlos Aguilera; el presidente de Femetal, Antonio Fernández-Escandón; el consejero de Industria, Enrique Fernández, y la directora del Idepa, Eva Pando. | Miki López

Las empresas de Asturias son más pequeñas que las del resto de España. De hecho, solo el 0,5% de las compañías de la región tienen más de 50 empleados, y el 4%, más de diez. Para igualar la dimensión media asturiana con la nacional, al menos 292 empresas deberían aumentar su tamaño. Con este objetivo, la Federación Asturiana de Empresarios (FADE), en colaboración con el Instituto de Desarrollo Económico del Principado (Idepa), están ultimando el diseño de un fondo inversor de apoyo en principio totalmente privado, aunque no se descarta que en el futuro también haya una participación pública. El instrumento aún está en fase de diseño y, por lo tanto, sus impulsores aún no pueden precisar su dotación económica.

La iniciativa forma parte de la nueva Oficina de Crecimiento Empresarial, presentada ayer en la sede de FADE. La unidad estará dirigida por la economista Ludivinia Martínez, con experiencia en asesoramiento financiero y corporativo, y tiene el objetivo de apoyar a las pymes y micropymes asturianas de cualquier sector que deseen incrementar sus dimensiones. Tendrá tres departamentos: un observatorio de conocimiento empresarial, que estudiará la competitividad de las empresas y los factores que faciliten su expansión; un servicio de apoyo al crecimiento, que respaldará los proyectos de las compañías e identificará aquellas con más potencial; y un servicio de asesoramiento para el relevo generacional de las empresas familiares.

El objetivo de la Oficina es que haya 163 empresas más con una plantilla de entre 20 y 49 empleados (lo que supondría un aumento del 23% respecto a las que actualmente tienen ese tamaño); 98 compañías más con entre 50 y 249 trabajadores (un incremento del 32%), y 31 más con una fuerza laboral superior a 250 personas, lo cual sería una subida del 50%.

Esta progresión, según explicó Martínez, supondría un aumento del PIB asturiano de 2.260 millones de euros y la creación de 38.734 puestos de trabajo. La presidenta de FADE, María Calvo, señaló que eso igualaría el PIB per cápita regional con el del resto de España y, además, añadiría 827 millones de euros a la recaudación tributaria, pero "sin tener que aumentar la presión fiscal".

"Crecer permite acceder a mejores condiciones de financiación, mantener y atraer a personas con talento, innovar, exportar, ser más productivos y, en definitiva, competir en una economía altamente especializada y globalizada", aseguró Calvo. "Asturias no se puede permitir el lujo de sobrevivir de grandes empresas de capital extranjero que deciden instalarse en nuestro territorio por una u otra razón. Necesitamos que sea un grupo de empresas asturianas las que lideren mercados, usen todos los instrumentos de capital financiero al que acceden las grandes corporaciones, creen sólidos centros de decisión aquí, construyan sociedad y forjen el futuro desde nuestra tierra", añadió la empresaria.

"Los procesos de expansión de las empresas son muy críticos y complejos, pero también deseables para construir una Asturias más competitiva", remarcó el consejero de Industria, Enrique Fernández. "Por esa razón se pondrá en marcha un fondo especializado en procesos de crecimiento", indicó.

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