FADE avala el rechazo de la CEOE al recorte de jornada: "A veces hay que decir que no"

"El plan del Gobierno equivale a regalar por decreto 12 días de vacaciones pagadas por la empresa", critica Garamendi en la asamblea de la patronal

María Calvo y Antonio Garamendi, ayer, en la asamblea de CEOE en Madrid.

María Calvo y Antonio Garamendi, ayer, en la asamblea de CEOE en Madrid.

Y. González / G. Ubieto

La presidenta de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE) María Calvo, apoyó ayer la posición del máximo dirigente de la CEOE, Antonio Garamendi, en contra del plan de reducción de la jornada laboral a 37,5 horas semanales propuesto por el Gobierno. Durante la asamblea general de la patronal en Madrid, a la que Calvo acudió, Garamendi expresó de forma rotunda su rechazo al planteamiento del Ministerio de Trabajo: "Equivale a regalar casi por decreto 12 días de vacaciones pagadas al año... pagadas por la empresa".

La presidenta de FADE aseguró que el empresario vasco había sido "muy claro" respecto a las "preocupaciones de los empresarios" sobre el plan de recorte de jornada. "Garamendi remarcó que los empresarios siempre estamos dispuestos a dialogar, pero también resaltó que no hay nada más democrático que decir que sí cuando tenemos que decir que sí y decir que no cuando tenemos que decir que no", citó la empresaria asturiana.

"Hay que tener en cuenta las consecuencias que estas medidas tienen para las empresas, y tiene que haber un verdadero diálogo y no un monólogo", señaló Calvo, que insistió en que "hay que reivindicar la moderación, pero ésta es compatible con la contundencia".

El Ministerio de Trabajo, dirigido por Yolanda Díaz, se está viendo todos los lunes con los agentes sociales con la voluntad de, antes de finalizar agosto, dar carpetazo al proyecto de ley estrella –laboralmente hablando– de la legislatura: reducir la jornada laboral máxima de 40 a 37,5 horas semanales.

El pasado lunes, Trabajo remitió una nueva propuesta a empresarios y sindicatos, en la que se abría a una mayor capacidad de las compañías para distribuir irregularmente la jornada. "Parece que estamos ahora de nuevo entrando en la negociación", reconoció ayer Garamendi. Con todo, la ministra mantiene el plazo de rebajar a las 37,5 horas semanales ya desde el 1 de enero del 2025, algo inasumible para la patronal. "Quieren cambiar las reglas de juego a mitad del partido", se quejó Garamendi, que afirmó que eso "es gobernar contra las empresas".

A tenor de sus declaraciones, en la recta final de la negociación la patronal se encuentra bastante más cerca del "no" que del "sí". "Seguimos en contra de que se nos diga cuál tiene que ser el resultado de la negociación colectiva. [...] Estamos dispuestos a dialogar, pero tampoco a decir siempre que sí, [...] ni aceptar ultimátums, ni trágalas", afirmó el líder de la patronal.

Su discurso en la asamblea estuvo lleno de reproches contra el Gobierno, especialmente contra Díaz. "Ahora que hay récord de empleo, el Ministerio saca pecho, pero somos nosotros quienes contratamos, somos nosotros quienes tenemos que sacar pecho", afirmó. "Algún día deberá dar cuenta del deterioro del empleo y por qué las empresas no contratan como antes", añadió.

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