Arcelor recibe 8,8 millones para la acería eléctrica de Gijón y proyectos de I+D

El Gobierno convoca ayudas de 300 millones para compensar el coste indirecto del CO2, que la gran industria ve insuficientes

Jordi Torné, responsable de productos largos de Arcelor, explica las caracerísticas de la nueva acería eléctrica de Gijón, el pasado 9 de mayo.

Jordi Torné, responsable de productos largos de Arcelor, explica las caracerísticas de la nueva acería eléctrica de Gijón, el pasado 9 de mayo. / Marcos León

Yago González

Yago González

El Gobierno ha autorizado la concesión de 8,8 millones de euros para la descarbonización de ArcelorMittal. En concreto, 5,7 millones se destinarán a la construcción de la acería eléctrica del complejo fabril de Veriña (Gijón), y 3,1 millones a proyectos de investigación y desarrollo (I+D). Las subvenciones forman parte de la línea 1 del Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE) de descarbonización industrial, tal como lo anunció ayer el ministro de Industria, Jordi Hereu.

Las negociaciones para obtener la partida para la acería habían sido mencionadas por el comisionado del PERTE, el asturiano Luis Ángel Colunga, durante el acto inaugural del proyecto de transformación, el 9 de mayo. Tal como informó este diario el pasado martes, las obras se acelerán esta semana, coincidiendo con la parada total de la planta. La multinacional siderúrgica cuenta con que el nuevo horno híbrido de arco eléctrico –el primer proyecto de descarbonización de la compañía en Europa– esté listo en el primer trimestre de 2026, reduciendo desde entonces las emisiones de CO2 en un 35% respecto a las actuales. La inversión total del plan supera los 213 millones de euros. La ayuda aprobada ayer se suma a la que concedió el Gobierno asturiano en enero, de 36 millones.

Con todo, la transformación de mayor envergadura de Arcelor, la sustitución de un horno alto por un sistema de reducción directa de mineral de hierro (DRI), está sumida en la incertidumbre. Este sábado se cumplirán tres años desde que fuera anunciada en Gijón por el presidente de la compañía, Lakshmi Mittal; el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; y el del Principado, Adrián Barbón. Pero la siderúrgica aún no ha aceptado la subvención de 450 millones para acometer esa metamorfosis, lo que está causando inquietud en ámbitos políticos y empresariales de la región.

Según afirmó ayer Hereu, el PERTE ya ha beneficiado a 30 proyectos en toda España con una dotación conjunta de 235,5 millones de euros. La semana pasada se autorizaron sendas ayudas de 60,9 y 8,7 millones para Fertiberia y Asturiana de Zinc (Azsa). El Ministerio prevé lanzar en el segundo semestre del año la línea 4 del PERTE, con 140 millones de euros para nuevas instalaciones altamente eficientes y descarbonizadas.

Hereu, que participó en un acto del sector energético en Madrid, instó a la nueva Comisión Europea que estará vigente los próximos cuatro años (y cuya formación se está negociando estas semanas) que prolongue la dotación de fondos europeos "más allá de 2026", para así "tener la escala necesaria para competir en el mundo".

Por otro lado, el dirigente también informó de la publicación ayer en el Boletín Oficial del Estado (BOE) de la convocatoria del mecanismo de compensación por los costes de las emisiones indirectas de gases de efecto invernadero, con un presupuesto de 300 millones de euros.

La Asociación de Grandes Empresas con Gran Consumo de Energía (AEGE), de la que forman parte compañías electrointensivas como Arcelor y Azsa, calificó recientemente de "insuficiente" esa dotación, y reclamó al Gobierno que la eleve al máximo autorizado de 800 millones.

Llegar a los puestos de trabajo en las factorías siderúrgicas de ArcelorMittal en Asturias, tanto en Avilés como en Gijón, volvió a convertirse ayer en una odisea para cientos de

Suscríbete para seguir leyendo