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Duro Felguera escapa al concurso de acreedores con un rescate dual y un espaldarazo bursátil del 20%

El acuerdo con SEPI y la inyección de 10 millones de euros de Prodi y Mota-Engil México evitan que la ingeniería asturiana entre en concurso

Empresa Duro Felguera, en Gijón, Asturias (España).

Empresa Duro Felguera, en Gijón, Asturias (España). / Jorge Peteiro / Europa Press

Marcos Rodríguez

Duro Felguera ha conseguido cerrar un principio de acuerdo que le permite, por ahora, esquivar el temido concurso de acreedores. El salvamento de la compañía asturiana se sustenta en una alianza a tres bandas entre la ayuda pública de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), que actúa a través del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (FASEE), y la inyección de capital privado por parte de sus accionistas de control.

Según ha detallado la propia compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) este jueves, 25 de septiembre, el acuerdo con FASEE y los accionistas de control (las empresas mexicanas Prodi y Mota-Engil México) se produce pocos días después de que el Consejo de Administración aprobara el Plan de Reestructuración, concretamente el pasado lunes 22 de septiembre.

La noticia fue recibida con euforia en el parqué. Duro Felguera cerró la jornada bursátil con un espectacular alza del 20,53%, elevando su precio hasta los 0,273 euros, tras haber llegado a dispararse hasta un 30% en ciertos momentos de la sesión.

La condición: 10 millones de los socios mexicanos

El pacto, cuyo "buen fin de la operación y la viabilidad de la compañía" siguen desarrollándose con los acreedores y demás partes afectadas, tiene en la financiación privada su ancla. De acuerdo con información de Europa Press, el acuerdo implica el compromiso de los socios de control, Prodi y Mota-Engil México, de aportar nuevos fondos por un importe de 10 millones de euros. Esta inyección busca reforzar la viabilidad de la empresa y, principalmente, "evitar la entrada en concurso de acreedores".

La SEPI, reconocida como el principal acreedor de Duro Felguera, ha sido clave en la negociación, que fue liderada por el presidente de la compañía, Eduardo Espinosa. No obstante, la efectividad final de este principio de acuerdo aún pende de la obtención de las autorizaciones correspondientes. En concreto, la dirección está a la espera de recibir la autorización por parte de los comités de riesgos de los bancos en los próximos días.

El precio operativo del rescate

Este salvamento financiero se enmarca dentro de un plan de viabilidad más amplio que ya ha implicado duras medidas operativas:

  1. Ajuste de Plantilla: La compañía firmó un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectó a 180 trabajadores, lo que representa casi el 13% (el 12,9%) de los cerca de 1.400 empleados de la empresa.
  2. Desinversión en Activos Clave: Duro Felguera cerró la venta de su fábrica de calderería pesada 'El Tallerón', ubicada en el puerto de Gijón, a la tecnológica Indra por un total de 3,65 millones de euros.
  3. Cambio de Sede: Como parte del plan, la compañía continúa avanzando en la negociación para vender su sede corporativa en Gijón. Además, estudia abandonar el Parque Científico Tecnológico de la ciudad para trasladar toda su estructura a La Felguera, en Langreo, lugar donde el grupo fue fundado hace 150 años.

Todas estas medidas —el ERE, la desinversión en 'El Tallerón' y la posible venta de la sede— son esenciales en el plan de la dirección para "asegurar su continuidad".

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