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España es el segundo país de la Unión Europea que menos baja el IRPF para compensar la inflación

El Gobierno solo alivió en un 29% la carga fiscal extra del impuesto que generó la espiral de precios desatada entre 2019 y 2023, según el Banco de España

España, segundo país de la UE que menos baja el IRPF para compensar la inflación

España, segundo país de la UE que menos baja el IRPF para compensar la inflación / LNE

Yago González

Yago González

Oviedo

España fue el segundo de los 27 países de la Unión Europea (UE) que durante la escalada inflacionaria desatada en el Viejo Continente entre 2019 y 2023 –particularmente intensificada a partir de 2022 por el estallido de la guerra de Ucrania– menos atenuó la subida del IRPF provocada por el aumento de los precios. Tan sólo Chipre actuó con menos contundencia para compensar el impacto de la inflación en la carga fiscal extra soportada por los contribuyentes, según el reciente informe "La carga fiscal en la teoría y la práctica: una perspectiva europea", publicado por el Banco de España.

El estudio analiza un fenómeno económico conocido comúnmente como "progresividad en frío", que tiene lugar cuando los salarios aumentan con la inflación, lo que provoca que salten al siguiente tramo del IRPF, gravado con un tipo más alto. Pero el incremento salarial no supone una ganancia de poder adquisitivo porque no compensa la subida general de los precios. Ante este escenario, los gobiernos tienen la potestad para deflactar el impuesto de la Renta, esto es, actualizar sus tramos, deducciones y límites al ritmo de la inflación para que esta no lleve consigo un aumento encubierto de impuestos.

Entre 2019 y 2023, el Gobierno presidido por el socialista Pedro Sánchez sólo ha compensado el 29% de la "progresividad en frío" del IPRF producida por el incremento de los precios durante esos años. Fue el segundo menor alivio tributario realizado entre los gobiernos de la UE, siendo el más bajo el de Chipre, que sólo contrarrestó el 20% de la carga fiscal extra. Otros países como Italia (38%), Malta (41%) o Países Bajos (72%) hicieron una mayor corrección, mientras que varios (como Alemania o Eslovaquia) compensaron incluso más allá del 100%, es decir, de lo necesario para neutralizar la carga extra.

Las medidas para combatir la "progresividad en frío" son objeto desde hace años de un debate académico y político que en los últimos tiempos se ha redoblado tras la crisis de precios desatada por la guerra de Ucrania. Informes de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas) sostienen que el método más eficaz es la indexación periódica y automática del impuesto, tanto de los tramos de la tarifa como del importe de las desgravaciones. No obstante, este tipo de prácticas no están generalizadas en la UE, y tan solo unos pocos países indexan los tramos de forma periódica: Austria, Bélgica, Francia, Lituania, Países Bajos y Suecia.

El Gobierno español rechaza la indexación automática por considerar que erosiona la progresividad del sistema y beneficia a las rentas más altas. Desde 2022, el Ejecutivo sí ha introducido algunos cambios concretos en el ámbito estatal del IRPF, como la elevación en un 4,3% de los mínimos exentos personales y familiares. Además, en 2023 y 2024 se aumentó el umbral a partir del cual es obligatorio declarar el impuesto, desde los 14.000 a los 15.876 euros anuales, lo que deja fuera de la obligación a quienes cobran el Salario Mínimo Interprofesional (SMI).

El PP nacional ha presentado recientemente en el Congreso de los Diputados una enmienda en la ley que regulará la fiscalidad de las criptomonedas para que el Gobierno deflacte el IPRF hasta los 35.200 euros anuales.

Por su parte, en los últimos años varias comunidades autónomas han deflactado el impuesto. No es este el caso de Asturias, que sí rebajará del 10% al 9% el tipo mínimo (hasta los 12.450 euros), mientras aumentará del 25,5% el 26% el gravamen para las rentas por encima de 175.000 euros. Estas medidas, con todo, no se percibirán hasta la campaña de la Renta de 2025, que los contribuyentes realizarán el año entrante. Además, el Gobierno regional aplica diversas deducciones mediante la llamada "vía fiscal asturiana", si bien su eficacia es rebatida desde la oposición y organizaciones empresariales.

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