Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Alza del 0,3% y el 0,2%

El FMI eleva la previsión de crecimiento de España hasta el 2,3% en 2026 y el 1,9% en 2027

Los economistas creen que nuestro país crecerá a mayor ritmo que Alemania, Francia, Italia, la media de la Eurozona o el Reino Unido, aunque ligeramente por debajo de Estados Unidos

China e India confirman su papel como las economías con más tracción en los próximos dos años

La directora del FMI, Kristalina Georgieva

La directora del FMI, Kristalina Georgieva / Ng Han Guan / AP

Jaime Mejías

Jaime Mejías

A pesar de la inestabilidad geopolítica y la incertidumbre económica global, España seguirá destacando como una de las economías más dinámicas de Europa. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha revisado al alza sus previsiones y ahora calcula que el PIB español crecerá un 2,3% en 2026 y un 1,9% en 2027, lo que supone una variación al alza de 0,3 y 0,2 puntos frente a lo estimado en octubre. La mejora consolida a España entre los países con mayor ritmo de crecimiento de la eurozona, según los principales expertos internacionales.

El FMI vuelve a mejorar sus previsiones para España, igual que ya hizo en enero, abril y octubre de 2025. Aunque el organismo prevé una ligera ralentización respecto a 2025, cuando el crecimiento fue del 2,9%, España sigue superando con holgura a las grandes economías europeas. Según los nuevos cálculos, el PIB español crecerá más que el de Alemania (1,1% y 1,5%), Francia (1% y 1,2%) o Italia (0,7% en ambos años). También mejorará el ritmo medio de la Eurozona (1,3% y 1,4%) y quedará solo un poco por debajo del de Estados Unidos (2,4% y 2%).

"El crecimiento ligeramente más rápido en 2027 refleja los aumentos proyectados del gasto público, especialmente en Alemania, junto con el sólido desempeño continuo en Irlanda y España", expone el FMI, aunque avisa de que la moderada tasa de crecimiento anticipada para la eurozona refleja dificultades estructurales no resueltas.

Los aranceles seguirán lastrando

En cuanto al crecimiento a nivel global, la institución presidida por Kristalina Georgieva ha pronosticado un ritmo del 3,3% en 2026, que no supone cambios respecto al año pasado. Para 2027, la institución no prevé cambios en la cifra, situándola así en el 3,2%. Tal y como recoge 'Europa Press', en su análisis, la institución apunta que este desempeño estable responde "al equilibrio de fuerzas divergentes", ya que los factores adversos derivados de los cambios en las políticas comerciales se ven compensados por los factores favorables derivados del aumento de la inversión en tecnología, incluida la inteligencia artificial (IA), así como por medidas de apoyo fiscal y monetario, unas condiciones financieras ampliamente expansivas y la adaptabilidad del sector privado.

"Se espera que el crecimiento mundial se mantenga estable, con una desaceleración del impulso en los sectores de alta tecnología, que seguirá compensando parcialmente el lastre en otros sectores", señala el FMI, y destaca que, si bien se proyecta que los aranceles y la incertidumbre seguirán frenando el nivel de actividad, se espera que su efecto sobre el crecimiento se desvanezca durante 2026 y 2027.

China e India confirman su poder de tracción

Las cifras de incremento más acusadas las exhiben dos de las economías emergentes más pujantes a nivel global, que curiosamente también son las dos zonas con mayor población del mundo. China (4,5% y 4%) e India (6,4% en ambos años) pulverizan los ritmos de desarrollo económico exhibidos por el resto de economías a nivel global. Ambos miembros de BRICS, junto a Rusia, Brasil y Sudáfrica, China es ya una potencia comercial a nivel global. Sin embargo, el ritmo de India se proyecta aún más pronunciado, y las cifras invitan a pensar que, en los próximos años, esta se convertirá en protagonista en el mapa económico.

Otros gigantes, sin embargo, no tendrán tanta suerte. Rusia, que acumula ya casi cuatro años inmersa en la invasión de Ucrania, muestra cifras de crecimiento muy modestas en comparación con el resto de países de su magnitud. En 2024, el FMI proyectaba que el país presidido por Vladímir Putin crecería un 4,3%, pero al año siguiente dicha cifra se desplomó hasta el 0,6%, confirmando un estancamiento debido, en gran parte, a las pérdidas humanas y económicas que ha dejado la guerra de Ucrania, que casi cuatro años después dista mucho de haber sido resuelta.

Japón, que otrora fue una de las economías con mayor relevancia a nivel mundial, sufre ahora los efectos del envejecimiento de su población. Al igual que Rusia, sufre un cierto estancamiento económico que avalan las cifras proyectadas por el fondo, del 0,7% en 2026 y del 0,6% en 2027. Sin embargo, a tenor de las reformas políticas y económicas que su presidenta, Sanae Takaichi, se encuentra en proceso de emprender, no sería de extrañar que el rumbo de la economía japonesa virase en los próximos años.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents