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Un conductor de autobús de 40 años logra una pensión vitalicia de más de 2.000 euros: no puede hacer esfuerzos ni trabajos aunque sean livianos

El hombre, que trabajaba como autónomo, recibirá una prestación de 2.500 euros mensuales

Un conductor ante la Guardia Civil

Un conductor ante la Guardia Civil / .

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña acaba de confirmar, en una sentencia fechada hace apenas unos días, la concesión de la incapacidad permanente absoluta a un trabajador autónomo que normalmente trabajaba como conductor de autobús. Los magistrados consideran que los problemas psiquiátricos que padece el hombre (derivados de un abuso de las drogas) le incapacitan para hacer cualquier trabajo aunque este sea de carácter leve. La Sala de lo Social del citado tribunal desestima de esta manera el reucrso contra la pensión del hombre que había interpuesto el Instituto Nacional de la Seguridad Social y confirma íntegramente el fallo de primera instancia en la que se le había dado la razón al hombre. Al final el pleiteante cobrará una pensión calculada sobre la base reguladora de 2.522 euros mensuales.

En el año 2020 empezaron los problemas de salud de este hombre que derivaron en su incapacidad permanente total para su profesión habitual. Según relatan los jueces en el relato de hechos problados el hombre abusaba del alcohol, el cannabis y la cocaína y eso le impedía realizar actividades para terceros como era, obivamente, conducir un autobús.

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La ministra de Seguridad Social / lne

Como consecuencia de ese abuso de sustancias el hombre presenta trastorno bipolar, tics, ansiedad y abuso de sustancias como cocaína o alcohol (de las que no se ha podido desenganchar del todo). El tribunal asegura que ese "trastorno mental severo" obliga al autónomo a acudir a seguimiento tanto psiquiátrico como psicológico. "Presenta síntomas como aislamiento social, ideas recurrentes de muerte, ansiedad y deterioro de las funciones cognitivas", relatan de forma textual en la sentencia haciendo hincapié en que el hombre no puede ni tan siquiera hacer trabajos "livianos".Y eso es algo que contradice lo que decía la propia Seguridad Social que aseguraba que el demandante podía realizar "tareas sendentarias o sin riesgos".

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña hace hincapié en que el hecho de que el hombre lleve varios meses sin consumir drogas no elimina "el impacto crónico y grave de su trastorno bipolar" y del deterioro funcional acreditado.

La sentencia, eso sí, aún puede ser recurrida en casación ante el Tribunal Supremo. En total el hombre tiene derecho a recibir una pensión equivalente al 100 por cien de su base reguladora. Esto es: más de 2.500 euros al mes.

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