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La justicia obliga a readmitir a un auxiliar de enfermería al que despidieron por irse al bar aprovechando que salía a tirar el cartón

Los jueces entienden que no hubo un perjuicio para la empresa de suficiente entidad como para despedirle

Un sanitario vacunando a un bebé

Un sanitario vacunando a un bebé / Europa Press

Sus jefes lo pillaron en el bar en horas de trabajo aprovechando que salía a tirar el cartón. Anotaron varios incumplimientos de sus obligaciones durante su horario laboral y lo despidieron. Pero ahora la justicia le da la razón al entender que "las consecuencias de su incumplimiento no pueden relacionarse con un perjuicio de suficiente entidad como para entender que la resolución del contrato de trabajo es un cauce idóneo y adecuado que se acomoda proporcionalmente a los hechos sucedidos". La sentencia la acaba de hacer pública el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco que declara improcedente el despido disciplinario del axuiliar y les obliga a readmitirlo o pagarle una indemnización de más de 4.000 euros.

Los hechos que ahora se enjuician tuvieron lugar en enero de 2025. Tal y como señalan los jueces fue entonces cuando en durante un turno de trabajo el empleado "salió para tirar una insignificante" cantidad de cartón en el horario que no estaba previsto para ello y al regresar "entró en el bar situado frente a la clínica", donde hay constancia de que conversó con otros compañeros y consumió parte de una bebida antes de volver a su puesto apenas 20 minutos después. La empresa que le despidió calificó los hechos como "deslealtad" y abuso de confianza. Lo tipificó como una falta grave. Pero, a juicio de la empresa, los incumplimientos no se quedaron ahí.

Una mujer en silla de ruedas.

Una mujer en silla de ruedas. / Freepik

Y es que el segundo episodio que se refleja en la carta de despido tuvo lugar apenas unos días después. Fue entonces cuando un médico ordenó al auxiliar que trasladara en silla de ruedas a un paciente con dificultad respiratoria desde la sala de espera a una sala de hemodiálisis para administrarle oxígeno. El trabajador respondió que había más personas que podían hacerlo y finalmente fue otro profesional el que trasladó al paciente. Aquí el tribunal sí que da la razón a la clínica y reconocen que es una infracción laboral desobedecer una orden directa de un superior. A pesar de todo los jueces aplican lo que se conoce como "teoría gradualista".

Teoría gradualista del despedido

Esta teoría obliga a valorar la proporcionalidad de la sanción y en este caso no se cumple, según los magistrados. El Tribunal Superior de Justicia concluye que la gravedad no es tal como para aplicarle la máxima sanción disciplinaria porque no se produjo un daño irreparable al perjuicio de la entiedad por lo que dan a la empresa la opción de readmitir al trabajador o de indemnizarle.

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