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Alerta global por el petróleo

Goldman Sachs y Deutsche Bank no prevén rebajas en los tipos de interés hasta septiembre por la guerra en Irán

El encarecimiento del crudo, que podría escalar hasta los 150 dólares si se cierra el Estrecho de Ormuz, dispara el riesgo de recesión al 25% y aleja el alivio de las hipotecas

El euribor alcanza máximos del año en el 2,3% ante la incertidumbre por el conflicto en Irán

Jerome Powell (i), presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos y Christine Lagarde (d), presidenta del Banco Central Europeo (BCE), los dos principales responsables de las subidas y bajadas de tipos.

Jerome Powell (i), presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos y Christine Lagarde (d), presidenta del Banco Central Europeo (BCE), los dos principales responsables de las subidas y bajadas de tipos. / BCE

Marcos Rodríguez

Marcos Rodríguez

Madrid

El que debía ser el año de la normalización monetaria se ha transformado en un nuevo periodo de incertidumbre global. Los últimos informes (independientes entre sí) de Goldman Sachs y Deutsche Bank, publicados este marzo de 2026, coinciden en un diagnóstico sombrío: el conflicto bélico en Oriente Medio ha bloqueado el camino hacia la bajada de tipos de interés que familias y empresas esperaban para antes del verano.

El petróleo, “canal de transmisión” del miedo

El factor determinante es el precio del petróleo y la energía. Según los analistas de Goldman Sachs, “el principal canal de transmisión de la guerra con Irán a la economía es el precio del petróleo”. En su escenario base, el barril de Brent promediará los 98 dólares durante marzo y abril, lo que supone un incremento del 40% respecto a la media de 2025.

Sin embargo, el riesgo real reside en el Estrecho de Ormuz. En su escenario más ‘catastrofista’, un cierre total de este paso estratégico podría disparar el crudo hasta los 150 dólares por barril, una cifra que asestaría un golpe devastador al consumo global. Esta presión inflacionaria ha forzado a Goldman Sachs a retrasar su previsión del primer recorte de tipos de junio a septiembre, una fecha en la que Deutsche Bank también sitúa el inicio del alivio monetario.

Un efecto espejo para el BCE y las hipotecas

Aunque estos informes se centran en la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, el impacto para Europa y España es prácticamente inevitable. Históricamente, el Banco Central Europeo (BCE) ha seguido sendas paralelas a la Fed, especialmente ante choques energéticos que elevan la inflación de forma global. Todo ello, en un momento de incertidumbre sobre la continuidad del hasta ahora presidente Jerome Powell, el cual finaliza su mandato en mayo del 2026 y tiene constantes enfrentamientos con Donald Trump.

Deutsche Bank advierte que para Europa “el conflicto añade riesgo de inflación al alza y riesgo de crecimiento a la baja”. De hecho, calculan que el coste de la energía podría restar hasta 0,5 puntos porcentuales al PIB europeo este año. Con un IPC en España hasta hoy moderado, la tregua para los hipotecados españoles, vinculada a las decisiones de Fráncfort, queda congelada hasta que la tensión geopolítica amaine.

Recesión y el oro como refugio

La vulnerabilidad de la economía mundial es hoy más evidente. Goldman Sachs ha elevado la probabilidad de recesión al 25% para los próximos doce meses, un nivel que dobla el promedio histórico. En este contexto, los inversores han corrido hacia los activos seguros. Por otro lado, el informe de Deutsche Bank sitúa el objetivo del oro en los 6.000 dólares por onza para finales de 2026, reflejando un nivel de desconfianza en los mercados financieros que no se veía en décadas.

“Una senda de inflación más alta hará que sea más difícil para la Fed empezar a recortar pronto”, concluyen de forma tajante los expertos, una advertencia que, en este mundo interconectado, resuena con la misma fuerza en Wall Street que en el parqué de Madrid.

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