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Conciliación

Madres en la cúspide de la empresa

Siete de cada diez mujeres afirman que su vida laboral se ha visto afectada al tener hijos. Las altas ejecutivas no son una excepción

Una mujer disfruta con su hija.

La maternidad es una de las principales barreras laborales y de desarrollo profesional de las mujeres. Según el informe ‘Las invisibles’, realizado por la Asociación Yo No Renuncio, del Club de Malasmadres, el 75% de las mujeres encuestadas asegura que su vida laboral se ha visto afectada al convertirse en madre. Entre los motivos discriminatorios destacan el no crecer profesionalmente, la eliminación de responsabilidades o la penalización en el sueldo por acogerse a medidas de conciliación como la reducción de jornada. No solo las madres lo creen. El 49% de los empresarios líderes en España encuestados en el marco del informe Women In Business, también aseguran que la maternidad es el principal obstáculo para el desarrollo directivo de la mujer en el mercado español. 

"Este freno existe, pero me resisto a compartirlo. Es cuestión de no ponernos límites, de buscar aquellas soluciones que mejor se ajusten a nuestra realidad personal. Podemos ser profesionales y madres estupendas, no son incompatibles, pero requiere de compromiso y equilibrio entre ambos mundos". Así de tajante se expresa Natalia Latorre, presidenta de Shell España, que tras doce años en la compañía y embarazada de cinco meses ascendió a este puesto en 2015.

Latorre confiesa que no todo ha sido maravilloso y en algún momento también se ha sentido "mala madre" pero "creo que a mis hijos les doy la mejor versión de su madre, dedicándoles mucho tiempo de calidad". En este sentido se pregunta la razón por la que a las mujeres se les exige un plus solo por el hecho de ser madres cuando se trata de una corresponsabilidad entre ambos progenitores. "Si yo no realizara mi trabajo, posiblemente habría un hombre", añade la presidenta de la filial española de esta multinacional. 

El esfuerzo, la dedicación, las ganas y el compromiso han sido algunos de los factores que han hecho a esta ingeniera industrial llegar hasta donde está hoy en día pero también la ayuda en la conciliación, tanto por parte de su marido, como por parte de la empresa, donde fomentan la cultura de equilibrio entre la vida personal y profesional. 

Este trabajo en equipo en casa y en la empresa también ha sido lo que ha permitido a Luisa Alli ser madre de dos niños y una niña y llegar a ser directora de Comunicación y miembro del Comité de Dirección de Ikea en España. Alli sostiene que la conciliación debe ir siempre de la mano de la corresponsabilidad en los hogares por lo que las medidas para compatibilizar la vida personal con la profesional deben estar dirigidas tanto a mujeres como a hombres.

"Todavía nos preguntan solo a las mujeres cómo nos las arreglamos con nuestros hijos, algo que rara vez se pregunta a los hombres", apunta Alli, quien cree que la tradición y los famosos sesgos inconscientes son los principales factores que impiden avanzar hacia la paridad en el ámbito profesional. En esto Ikea se ha convertido en una de las empresas pioneras de su sector y el 40% de los permisos de la plantilla que favorecen la conciliación han sido solicitados por hombres.

Esta coyuntura en la que cada vez hay más mujeres en cargos de responsabilidad y más padres que asumen una mayor implicación en el cuidado de los más pequeños no solo ocurre en Ikea, también es una realidad que se está comenzando a dar en el mercado laboral aunque muy poco a poco y es que el desequilibrio que se arrastra en este aspecto "no se cambia de un día para otro", se lamenta Lupina Iturriaga, CEO y cofundadora de Fintonic. 

Su primer hijo nació tres años antes de fundar esta startup del sector fintech, la segunda justo al constituir la empresa y el tercero en pleno crecimiento del proyecto. Para la emprendedora "este es mi cuarto hijo" y es que cuando, además de tener un cargo de responsabilidad, la compañía es tuya la palabra conciliación no existe. "Mi trabajo me absorbe mucho y no me permite algunas cosas que otras madres pueden hacer. Si mis niños tienen que llevar un bizcocho a clase lo más probable es que sea comprado", cuenta Iturriaga pero también asegura que ha conseguido reservar momentos del día a día para disfrutar plenamente de su familia.

Paloma Real, directora general de Mastercard, también confiesa que no siempre puede dedicarle el tiempo que le gustaría a sus hijas o a su trabajo pero asegura que "es posible pero con decisión, organización y ayuda". 

Estas cuatro madres y profesionales coinciden en algo: la implicación de la pareja y de la empresa es imprescindible para avanzar en este aspecto y por lo tanto, son necesarias unas buenas medidas de conciliación con objetivos claros y medibles. "Esto está directamente relacionado con facilitar la conciliación de todos y por tanto, fomentar la corresponsabilidad, algo que veo imprescindible para que las mujeres podamos alcanzar un equilibrio entre la vida laboral y personal", concluye la directora general de Mastercard.

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