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Diccionario

El 'abc' de la hipoteca

Términos como TAE o euribor son clave para entender un crédito que nos ata al banco casi de por vida

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Hace un año, Jennifer y Jorge se lanzaron a la compra de una vivienda y, con ello, a la aventura de contratar una hipoteca. "Mucho preguntar a Google, a amigos y familiares. Es más, perdimos una de las casas que nos gustaban por esto. No nos íbamos a meter en una hipoteca sin saber absolutamente nada", recuerda el madrileño de 29 años, y reconoce que parte de la elección la dejó en manos del gestor de su banco: "Tuve que confiar en él, aunque me había informado mucho había cuestiones que no lograba entender". 

Su caso no es aislado. La dificultad para contratar productos financieros en España debido a la falta de educación en este ámbito y al desconocimiento de estos temas es más común de lo que parece. Así lo demuestra la última encuesta de ING, donde seis de cada diez españoles reconoce tener dificultades para comprender la documentación bancaria, un porcentaje que asciende al 62% si hablamos del papeleo de contratación de una hipoteca.

Al igual que esta pareja, de los encuestados que confiesan tener dificultades para interpretar la documentación bancaria, un 25% asegura que aunque llega a entenderlo, tiene que invertir tiempo y esfuerzo. A su vez, el 19% indica que, a pesar de recibir información, siente que no siempre resuelve sus dudas, sobre todo cuando están relacionadas con la contratación de hipotecas y seguros.

Santos González, presidente de la Asociación Hipotecaria Española, destaca dos cuestiones fundamentales a interiorizar: la cantidad que se pide prestada y el plazo en el que se va a pagar, ya que la combinación de estos dos elementos "será lo que determine la cuota mensual, una cantidad que debe adaptarse a la situación económica de cada persona". Para ello es importante familiarizarse con palabras como: 

  • Tipo de Interés Nominal (TIN): Este es «el precio que pagamos por un préstamo, es decir, el dinero que tenemos que pagar al banco por el capital prestado», aclaran desde Banco Santander. 
  • Tasa Anual Equivalente (TAE): Según explica BBVA, en este indicador se incluyen además del TIN, todos los gastos y comisiones de la operación. El banco advierte de que en el caso de las hipotecas este TAE no incluye costes como los de notario, algunos gastos que han de abonarse a terceros o los que se puedan derivar de seguros o productos vinculados al crédito. 
  • Tipo fijo, variable o mixto: El tipo de interés es el porcentaje que cobra la entidad financiera al cliente por dejarle dinero y se aplica sobre el capital prestado. En el caso del fijo, desde ADICAE explican que se trata de un interés que no varía a lo largo de la vida del préstamo, mientras que el variable sí cambia con el tiempo y «supone adicionar un diferencial a un índice de referencia», como puede ser el euribor. En el caso del mixto, durante un primer período inicial, por ejemplo el primer año, se aplicará un tipo fijo y posteriormente pasará a ser variable.
  • Euribor (Euro InterBank Offered rate): Desde el Observatorio Hipotecario de ADICAE explican que es el índice de referencia que representa el tipo de interés que un banco paga como tasa cuando otro le presta dinero. Este es índice de referencia que aplican la mayoría de entidades aunque en España también existe el Índice de Referencia de Préstamos Hipotecarios (IRPH). 
  • Productos vinculados: Desde el Observatorio Hipotecario de ADICAE los definen como aquellos servicios que la propia entidad proporciona y que considera como accesorios al préstamo. Algunos ejemplos de los mismos son los seguros vinculados, tarjetas de crédito o planes de pensiones. 
  • Sistema de amortización: Marca la estructura de pagos de la hipoteca, es decir, la forma en la que se va a devolver el dinero. Según ING, en España el más común es el sistema francés, caracterizado por ser «un sistema de cuotas constantes, es decir, se paga la misma cantidad todos los meses».
  • Cancelación anticipada: Consiste en adelantar la deuda pendiente antes de que termine el plazo establecido en la escritura. Aquí, desde HelpMyCash recuerdan que esta cancelación total o parcial de la hipoteca «permite ahorrar intereses». 
  • Intereses de demora: Son el porcentaje que se aplica sobre el tipo de interés pactado como penalización cuando el deudor se retrasa con el pago de las cuotas. La última reforma hipotecaria establece que como máximo se pueden sumar tres puntos porcentuales. Por lo que si los intereses de la hipoteca son del 1,99%, en caso de no pagar la cuota el interés de demora aplicado por el banco no podría superar el 4,99%.

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