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El concurso hostelero del Carnaval de Gijón ya tiene ganadores: "Esto nos unió como equipo"

La cafetería, ubicada en Gaspar García Laviana, acoge la entrega de galardones

El Soho se proclama vencedor este año del "Carna-bar; la plata, para Los Campinos

Demi Taneva

Demi Taneva

El concurso que invitaba a los establecimientos hosteleros de Gijón a transformar sus locales con ambientación de Antroxu ya tiene ganadores. El fallo se dio a conocer a las 18.00 horas en el Café Pub El Diablo, que se hizo esta tarde con el tercer puesto del Carna-bar, convertido estos días en todo un castillo de princesas que atrajo a vecinos y familias.

El certamen, celebrado del 13 al 17 de febrero, contó con la participación de trece establecimientos y repartió premios de 2.500, 1.500 y 1.000 euros para los tres locales mejor decorados. En esta edición, el ganador fue Soho, la plata se la llevó Los Campinos y tercer premio se repartió entre el Café Pub El Diablo y La Tinta del Mar.

Una iniciativa que nació del equipo

Aladino Montes, gerente del local, recibió el galardón visiblemente satisfecho. “Estoy orgulloso porque fue trabajo de todo el equipo, no fue cosa mía, sino de todo el bar”, explicó tras conocerse el veredicto. La idea, recuerda, surgió de las propias camareras. “Nosotros siempre adornamos el bar en Carnaval y dijimos: ya que lo hacemos, vamos a apuntarnos”.

El montaje fue intenso. Aunque la instalación principal se completó en un día, el proceso creativo llevó alrededor de dos semanas, con jornadas maratonianas. “Cerré a las tres y media de la mañana y a las diez y media ya estábamos instalando. Fueron cinco días sin parar”, relata. Como resultado el local luce un castillo en la fachada, espejos decorados, lámparas y cuadros temáticos. La decoración llevaba visible desde el martes previo al concurso y se mantendrá unos días más.

La respuesta del barrio

Uno de los aspectos que más valora Montes es la acogida vecinal. “La respuesta fue muy buena. Nos decían que estaba muy guapo y venían con los guajes a verlo”, comenta. Para el hostelero, ese reconocimiento es tan importante como el premio económico. “Cuando haces algo y ves que lo valoran, presta”. El gerente subraya además que la experiencia reforzó la cohesión del equipo. “Nos unió bastante”, asegura.

Mantener las costumbres

Más allá del galardón, Montes cree que este tipo de iniciativas tienen un valor añadido. “Esto ayuda a que no se pierdan las costumbres que teníamos antes. Se está perdiendo todo ya”, reflexiona. Participar en futuras ediciones o en otras propuestas dependerá del proyecto, aunque la experiencia ha sido positiva.

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