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El deporte y Gijón

La carpa instalada al lado del polideportivo de El Llano es el mejor indicador de la salud deportiva de Gijón, que pese a la multitud de instalaciones deportivas de todo tipo, sigue demandando más. No es casualidad, cuando se constituyó el primer Ayuntamiento democrático la carencia de instalaciones públicas era casi total, el Pabellón de La Arena y algún campo de fútbol en condiciones precarias era todo el equipamiento que había, y quien quería practicar algún deporte tenía que pertenecer a un club privado, prohibitivo para muchos.

Gijón era por entonces habitual final de etapa de la Vuelta a España por la que pagaba diez millones de pesetas. Los nuevos responsables municipales entendieron que era mejor emplear ese dinero en habilitar patios de colegios para practicar deporte, instalaciones deportivas por los barrios o ayudar al deporte base, y renunciaron a la etapa; le llovieron las críticas de la “opinión publicada” al alcalde Palacio anunciando que no volveríamos a ver ciclismo en Gijón por culpa de un alcalde incapaz y corto de miras. Desoyendo las críticas, se habilitaron patios de colegios para utilizarlas como pistas polideportivas, se facilitaron medios para que los guajes pudieran practicar el deporte que más le apeteciera, y se creó una cantera cuyos frutos se vieron en la primera edición de los juegos escolares provinciales celebrados después de la controvertida decisión. Oviedo, que creo recordar que se quedó con la etapa a la que renunció Gijón, no llegó a quinientos participantes, Gijón presentó más de tres mil. Inolvidable la figura de Victor Busto en “su despacho”, una mesa y una silla en el pasillo,  recibiendo a responsables  deequipos de base a los que atendía con más dedicación que medios sin que ninguno marchara desilusionado. Arenillas y Gutiérrez Granda continuaron aquella labor artesana, casi primitiva, hasta llegar a lo que es hoy Gijón, una potencia deportiva con representación en casi todas las modalidades y categorías y con miles de practicantes, desde críos que dan sus primeros pasos hasta “jóvenes” que ya cumplieron los noventa.

No hubo apocalipsis, la Vuelta a España volvió a Gijón y volverá más veces. Y tenemos campeonas de Europa y del mundo, y campeonas y campeones olímpicos, pero tenemos sobre todo, ciudadanos que disfrutan practicando deporte a diario, y todo eso empezó asfaltando pistas de colegios y con las ideas claras.

Que el PSOE critique la carpa porque “Las dimensiones son incompatibles con la práctica de deportes a nivel competitivo”, no es porque no se enteren, es que necesitan titulares para hacer que hacen, y algo tienen que decir.

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