Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Opinión

Gijón en obras

Nuestra ciudad se mueve, ha relanzado un estado de obras que se visualizan en distintas partes de la urbe. Desde la peatonalización de los terrenos más allá del antiguo Naval Gijón al oeste, donde se plantea un edificio como hito arquitectónico junto al Acuario -ya veremos en qué consiste-, hasta la reordenación del entorno del recinto ferial Luis Adaro al este, pasando por el edificio para viviendas asequibles del antiguo Peritos, el aparcamiento disuasorio de la avenida de Portugal o el complejo de la antigua Tabacalera al pie de Cimavilla. Esto es mérito en gran parte del actual gobierno municipal, pues el anterior parecía más preocupado por cruzadas contra el cambio climático planetario, los coches, los toros o la descristianización de la ciudad.

Recuerda, a mucha menor escala por supuesto, aquel estado de obras de la tecnocracia de los años 60, los del desarrollismo de la dictadura franquista, que se afanaba en construir viviendas sociales, polos de desarrollo industrial, infraestructuras turísticas o pantanos para impulsar la electricidad, el regadío y el suministro urbano. Precisamente los de mayor escala, anunciados durante la campaña electoral municipal, son los que están más en el aire, como el soterramiento del tráfico en el muro de san Lorenzo, cuya playa sigue escasa de arena seca en pleamar. También se perdió el tren del Mundial de Fútbol para haber ampliado El Molinón, que empezó con propuestas faraónicas del grupo Orlegi y ha quedado aún en nada.

 El tema de candente actualidad y de momento sin solución, sobre todo por la falta de presupuestos estatales, es el de los precios disparados de la vivienda, ante su escasa construcción, inasequible para los jóvenes. Hay menos de 400 pisos en alquiler en Gijón y los precios al alza; lo de las zonas tensionadas, aparte de sandez teórica, es contraproducente en la práctica, pues a mayor oferta los precios tienden a bajar, y a menor oferta los precios tienden a subir, es de primero de Economía. ¿Por qué les interesa tanto a los “antisistema” boicotear el crecimiento económico y los beneficios? Lo que nos interesa a los ciudadanos es una ciudad mejor para vivir y que las obras, más grandes o pequeñas, impulsen la prosperidad. 

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents