Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Habla la familia de la pastelería La Suiza de Gijón tras el indulto a los condenados: "El Consejo de Ministros ha incurrido en vicio gravísimo de desviación de poder"

"La última palabra la tienen los jueces y magistrados", señala Pablo Álvarez Meana, que interpondrá un recurso ante el Tribunal Supremo frente a la medida de gracia

El dueño de La Suiza, declarando como testigo en el juicio contra los seis condenados, que se celebró con restricciones sanitarias por la pandemia de coronavirus.

El dueño de La Suiza, declarando como testigo en el juicio contra los seis condenados, que se celebró con restricciones sanitarias por la pandemia de coronavirus. / Marcos León

Pablo Palomo

Pablo Palomo

El conflicto de la pastelería La Suiza de Gijón sigue abierto. Después de que el Consejo de Ministros diese ayer luz verde al indulto parcial de las seis personas condenadas por hostigar al dueño del negocio -cinco mujeres y un varón- la familia del empresario no se da por vencina y volverá a llevar el caso a los tribunales. En concreto, presentarán un recurso ante el Tribunal Supremo contra la medida de gracia concendida. "El Gobierno nunca tiene la última palabra, y sí nuestros jueces y magistrados integrantes del Poder Judicial", señala Pablo Álvarez Meana, hijo del pastelero afectado por las coacciones de los sindicalistas.

Los hechos en cuestión se remontan al año 2017, cuando una afiliada a CNT, que había sido trabajadora de la pastelería La Suiza, ubicada en la avenida Schulz, y los cinco cargos del sindicato en Gijón realizaron una campaña contra la pastelería durante varios meses, hostigando al empresario con concentraciones para boicotear el negocio, para exigirle una indemnización por un despido que no se había producido y que retirara una denuncia contra la pareja de una de las condenadas.

Esa campaña, según se reflejó en la sentencia, incluyó acusaciones hacia el empresario de acosador y explotador sexual con pegada de carteles por toda la ciudad. El empresario se vio obligado a cerrar el negocio, momento en el que cesaron las concentraciones.

Una de las movilizaciones en Gijón a favor de los seis condenados.

Una de las movilizaciones en Gijón a favor de los seis condenados. / Marcos León

La primera sentencia la emitió el titular del Juzgado de lo Penal número 1 de Gijón. Seis personas resultaron condenadas por un delito de coacciones graves y otro delito contra la administración de justicia a tres años y medio de cárcel y a indemnizar con 125.428 euros a la familia afectada por daños morales y los perjuicios económicos originados. Entre ellas, la extrabajadora de la pastelería que llegó a denunciar al empresario por un delito de acoso sexual que quedó sobreseído. Todos ellos, de común acuerdo, decidieron “iniciar una campaña de presión contra el dueño de La Suiza y su familia con el objeto de que cediera a las pretensiones económicas de su empleada”.

"Una campaña de presión"

La sentencia de primera instancia, de más de un centenar de folios, fue avalada tanto por la Audiencia Provincial como por el Tribunal Supremo. Las peticiones de los condenados para eludir la cárcel fueron rechazadas y, al final, ingresaron todos ellos en el Centro Penitenciario de Asturias en julio del pasado año. Pronto recibieron beneficios penitenciarios y, al tiempo, en Gijón se iban sucediendo las manifestaciones de apoyo al denominado grupo "Las seis de La Suiza".

Esta semana, por mediación del Ministerio de Trabajo, se llevó su indulto al Consejo de Ministro al entender que "la conducta sancionada se produce en el ejercicio, aunque eventualmente extralimitado, de un derecho fundamental y en el ámbito de un conflicto laboral". "Hoy es un buen día, claro. Porque supone ponerle punto y final a toda esta historia, con la que llevamos enredadas nueve años. Es un descanso para nosotras, para la gente que nos quiere y la que lleva todo este tiempo apoyándonos. Pero no dejamos de pensar en que el indulto se nos da a nosotras, pero lo que queda es un mal precedente para cualquier otro conflicto sindical", relataba una de las condenadas a este periódico.

Reacciones políticas y sindicales

La vicepresidenta segunda del Gobierno y Ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, señaló por su parte, como impulsora de la medida de gracias, que "lo hemos peleado durante meses y lo hemos conseguido". "El indulto ya está aquí. Gracias a todas las organizaciones que se han movilizado defendiendo su inocencia. El sindicalismo no es un delito; defender los derechos laborales es un orgullo", valoró.

Los secretarios generales de Comisiones Obreras y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, respectivamente, también apoyaron el indulto. Pepe Álvarez indicó que "celebramos el indulto, pero hay que recordar nunca debió producirse la condena", subrayando que "la acción sindical, la defensa de los derechos de las trabajadoras y trabajadores nunca debe ser motivo de condena. Es la base de la democracia".

Tras conocerse la noticia del Consejo de Ministros, la familia del pastelero volvió a reactivar su acción judicial. "Nosotros, como acusación particular, interpondremos en la próxima semana inmediato recurso ante la Excelentísima Sala Tercera del Tribunal Supremo para que revoque los seis indultos con medida cautelar de que el Alto Tribunal acuerde su entrada a prisión mientras dicta la resolución", explica Pablo Álvarez Meana en un artículo remitido a LA NUEVA ESPAÑA, que se puede leer de forma íntegra pinchando aquí.

A juicio de la familia de la pastelería La Suiza "el Consejo de Ministros ha incurrido en vicio gravísimo de desviación de poder, algo terminantemente prohibido por la jurisprudencia de la Sala Tercera del Supremo, y que supone la inmediata revocación de los seis Reales Decretos que contienen dichos indultos".

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents