Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Opinión

Frenando

La economía española crece, aunque se desacelera mientras mantiene sus desequilibrios y lastres, con poca población ocupada, inversión y productividad. El avance estadístico se debe al incremento del gasto público, el aumento de la inmigración y los enormes fondos europeos coyunturales. Esto genera una expansión cuantitativa del PIB, pero lo cierto es que en las últimas legislaturas la renta per cápita, dinero por persona y año, retrocede fuertemente frente a la media europea, y hemos pasado del 102% al 82%: en el plano de la prosperidad personal, un desatino, especialmente en lo referido a los precios de las viviendas. Quien trabaje apenas tres meses al año no puede tener un proyecto de vida sólido, aunque disfracen las cifras con propaganda.

Aparece el presidente Pedro Sánchez con una camiseta de la selección de fútbol y dorsal 22, refiriéndose a los millones de ocupados y al gran equipo que tenemos; por cierto, la mayoría del suyo más directo (Ábalos, Koldo, Cerdán y compañía) en el banquillo de los juzgados con acusaciones por 400 años de cárcel y más de 1.000 millones malversados. Tras el escaparate llamativo, el fondo esconde muchas trampas, entre los empleados precarios que ahora no llaman parados sino fijos discontinuos, y las regularizaciones en masa de inmigrantes irregulares, de quienes incluso no se conoce historial sanitario, antecedentes penales o si tienen empleo real. Todo quien venga a producir y aportar por supuesto bienvenido.

En este contexto Asturias también presenta luces y sombras. Por una parte, no hemos bajado del millón de habitantes, a lo que parecíamos abocados, por la llegada creciente de colombianos, venezolanos y marroquís. ¿Cómo evolucionará si disminuye pronto la llegada de andinos? Nos pintaban descarbonización y desindustrialización en un mundo idílico, de hidrógeno verde para 2030 que como muy pronto no estará hasta 2040: ¿Y por qué va a ser bueno desindustrializarse? Lo que necesitamos es industria menos contaminante y más sostenible. Oviedo, Gijón y Siero de momento resisten con mayor terciarización, pero las alas van camino de ser nuestro Soria y Teruel. Y no habrá área metropolitana sin mejores trenes e infraestructuras.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents