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Opinión | La trastienda

Prioridad nacional

Primero me pareció una bufonada de algún ultraderechista que se vino arriba, superado por el odio y la adrenalina. Pero no, estaba ahí en los textos escritos, cuando pasaron a las declaraciones públicas solo provocaron confusión, un espacio en el que la ultraderecha y la derecha que le sigue fielmente, se encuentran muy bien. Primero crean el ambiente confuso, después lanzan una presunta solución aunque sea inconstitucional y terminan mintiendo sobre su contenido. Con tal de conservar el poder el Partido Popular ha tragado el sapo de la ultraderecha vivo y entero.

Así identifican prioridad nacional como arraigo intentando evitar que los acuerdos sean plenamente inconstitucionales. De no hacerlo resulta que todos los protagonistas de esta maléfica idea son cargos públicos, han jurado "guardar y hacer guardar la Constitución" e incumplir ese juramento supone la pérdida del cargo, la imposibilidad de seguir ejerciéndolo y posibles ilícitos penales. La prioridad nacional incumple entre otros, el artículo 14 de la Constitución que juraron proteger y se exponen a perder empleo, sueldo, privilegios y altavoz público.

Pero el arraigo tampoco es inocente. Nuestra Constitución ampara la libertad de circulación y residencia como un derecho fundamental. Esta libertad desaparece cuando trasladarse a una de estas Comunidades Autónomas no garantice a las personas los mismos derechos cuando se busque plaza en un colegio público, intenten acceder a una vivienda pública o se soliciten ayudas para la familia. No puede existir esa libertad si su ejercicio no se fundamenta en la igualdad. El arraigo es inconstitucional y la paradoja es que su prioridad nacional se convierte en "prioridad regional". La ultraderecha y la derecha trasmutada en lo mismo, convierten el territorio de la comunidad autónoma donde gobiernan en espacio cerrado para el resto del país, aunque tengas ocho apellidos extremeños o aragoneses. Ellos los que no creen en el Estado de las Autonomías.

Estas situaciones no son ajenas a lo que puede pasar en nuestra ciudad. El actual gobierno municipal de Gijón se consigue convirtiendo en trásfuga a un concejal de la ultraderecha a cambio de darle trabajo y salario. Hoy los públicos contactos entre la alcaldesa de Gijón y el presidente del PP en Asturias dejan a las claras que el futuro de Foro solo pasa por ser absorbido por el PP. Ambos si necesitan de la ultraderecha tragarán con su prioridad nacional y las consecuencias racistas e ilegales para nuestra ciudad , porque es la única forma que tienen de continuar en el gobierno local aunque suponga enfrentar entre si a quienes más necesitan de los recursos públicos y salte por los aires la supuesta moderación de nuestra alcaldesa y su gobierno.

Es ahora el momento de pedir las explicaciones, de exigir saber lo que se pactará y lo que no, las líneas que no se traspasarán, ahora antes de las elecciones para no equivocarse en el voto.

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