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Un senegalés finge ayudar a una mujer en un bar de Gijón para llevarla a una zona apartada y violarla

El procesado, en situación irregular en España, se ofreció a llevarla a casa en un taxi, pero a medio camino se detuvo y forzó a su víctima, afectada por el alcohol

La Audiencia le impone tres años y medio de cárcel de condena, a sustituir por diez años de expulsión del territorio nacional

Delitos en Gijón

Delitos en Gijón / LNE

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Observó como una joven mantenía una discusión con un hombre a las puertas de un bar de la avenida de Gaspar García Laviana y no dudó en aproximarse "aparentando intención de ayudarla y ofreciéndole su casa para pasar la noche". Las intenciones de este individuo, senegalés de 34 años, eran otras bien distintas, pues terminó por agredirla sexualmente en una zona apartada y aprovechando que su víctima tenía mermadas sus capacidades por la ingesta de alcohol y de benzodiacepinas. Estos son los cargos probados por los que un vecino de Gijón, en situación irregular en España, deberá cumplir tres años y seis meses de cárcel, a sustituir por diez años de expulsión del territorio nacional. Este hombre reconoció los cargos en la vista oral celebrada en la sección octava de la Audiencia.

Los hechos ocurrieron en la madrugada del 2 de mayo de 2025. Tras mediar en el conflicto que la mujer había tenido con otro hombre a las puertas del bar, el individuo ahora condenado –ingresó en prisión preventiva nada más ser detenido– llamó a un taxi y facilitó la dirección de su casa. Durante el trayecto, refleja la sentencia, «realizó reiterados tocamientos a su víctima con la clara intención libidinosa». No llegaron a destino. A medio camino, este hombre instó al conductor del vehículo para que se detuviera. Fue a la altura de la rotonda próxima a la avenida de Roces. Una vez apeados del taxi, este hombre llevó a la joven hasta una zona apartada, en obras. En ese lugar, cercano a una estación de servicio, "la empujó al suelo y la agredió sexualmente sin su consentimiento", señalan los magistrados del tribunal.

Un preservativo en el contenedor de basura

Para lograr su acción, prosigue el relato de hecho, el joven senegalés "utilizó la fuerza" sobre su víctima, como revelan las lesiones que presentaba por distintas partes del cuerpo tras el examen forenses. El encausado había empleado un preservativo para perpetrar la violación que luego arrojó a un contenedor de basura, pero los agentes de la Policía Local que actuaron tras lo ocurrido lo localizaron como prueba para el proceso judicial que ahora acaba de terminar en sentencia condenatoria.

Las diligencias judiciales posteriores confirmaron que la afectada tenía seriamente mermadas sus facultades por el consumo de benzodiacepinas y por alcohol (2,06 gramos de alcohol en el análisis de sangre). Eso le motivó "un deterioro intelectivo y volitivo tan importante que le impedía la toma de decisiones, estando imposibilitada para prestar consentimiento consciente y libre", se refleja en la sentencia de la sección octava de la Audiencia.

La condena, además de los tres años y medio de cárcel por un delito de agresión sexual, incluye la medida de libertad vigilada durante una década y la prohibición de aproximarse a su víctima a menos de 500 metros (y de comunicarse con ella por cualquier medio) durante el mismo periodo de tiempo. Cabe señalar que, al tratarse de un ciudadano en situación administrativa irregular en España, se establece la sustitución de la pena por la expulsión durante diez años. Este hombre, además, deberá indemnizar con 1.400 euros a su víctima por daños morales y lesiones y el pago de una multa por el otro delito leve de lesiones que reconoció durante la vista oral.

Agresiones sexuales al alza el pasado año

Gijón cerró el 2025 con un repunte de los delitos contra la libertad sexual, según los datos desvelados por el Ministerio del Interior, desvelados por LA NUEVA ESPAÑA. En concreto, el pasado año hubo 99 delitos contra la libertad sexual, por los 85 del 2024.

En cuanto a las agresiones sexuales con penetración fueron 26 por las 19 de hace dos años y en 73 se quedaron el resto de esta clase de infracciones por las 66 del 2024. Precisamente, el 2025 fue la primera vez que Gijón superó los 10.000 delitos por el auge de robos y violaciones.

El condenado

  • Procesado. Vecino de Gijón de nacionalidad senegalesa y de 1992.
  • Antecedentes. El procesado, en prisión preventiva, fue condenado en Gijón en 2022 por un delito de violencia doméstica y de género y una detención en Tenerife por entrada ilegal en España.
  • Cargos. Reconoció la agresión sexual que le impone tres años y medio de cárcel a sustituir por diez años de expulsión de España.

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