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Enamorada de una moda juvenil

Me he permitido jugar con el título de aquella famosa canción de Radio Futura de 1980 para hablarles de una de esas cosas en las que tengo el privilegio de participar y que hacen que siga enamorada de la docencia y de todo lo bueno que hace mucha gente joven: el Premio Impacto Positivo.

Ya les he contado en alguna que otra ocasión que este premio está organizado por el grupo Profes con Impacto vinculado a la Cátedra MediaLab de la Universidad de Oviedo que dirige por Ramón Rubio. En este galardón se pone mucho cariño, pero, sobre todo, se pone la profunda creencia de que entre nuestro alumnado universitario hay mucha gente llena de valores y de valía. Hemos tenido la suerte, además, de que esa apuesta e ilusión sea compartida por instituciones como Compromiso Asturias XXI, la Fundación Caja Rural de Asturias y el Ayuntamiento de Gijón.

El pasado martes, el Paraninfo del Edificio Histórico de la Universidad de Oviedo, en un acto presidido por el Sr. Rector, fue durante unas horas el lugar de encuentro de estudiantes, docentes, familiares y amigos y amigas que queríamos reconocer a esos chicos y chicas que, además de comprometerse en las aulas universitarias, lo hacen también con el mundo y con la sociedad tratando de mejorarla. Este no es un premio que recoge solo las buenas notas (que también) sino que se hace eco de quienes se implican y participan de una forma activa con su entorno porque creen que “otro mundo” es posible. El nombre propio del premio ya es definitorio en sí mismo, la trayectoria académica va ligada a la vital y esto supone que no solo importa qué se estudia sino lo que se decide hacer con eso que se ha estudiado.

Se concede siempre un primer premio y dos accésits. Este año los tres galardones fueron para tres alumnas: Ana Alonso, estudiante de Ingeniería, Paula González de Biología y Carmen Haro de Terapia Ocupacional. Las tres desde Ingeniería sin fronteras, Sin Límites y Aspace Oviedo respectivamente tratan de mejorar, de diversos modos, la vida de las personas sin perder en ningún momento el horizonte de sus estudios universitarios. A las tres premiadas se les unen un numeroso grupo de estudiantes que también presentaron sus candidaturas demostrando así que la Universidad de Oviedo está viva y cuenta con mucha gente joven que quiere y hace las cosas de otro modo.

Tal vez haya voces que digan que esto es una pose, una moda, a ellas les respondo con mi particular adaptación del título de la canción del inicio: yo me quedo enamorada de esta moda juvenil que ojalá se volviese viral como dicen ahora.

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