17 de abril de 2018
17.04.2018

El mejor ejemplo de innovación educativa y sostenibilidad está en el Alto Nalón

El CRA de la zona, con tres centros en Laviana y uno en Sobrescobio, recibió la distinción Triple Erre de Cogersa por su elevado nivel de compromiso y de aprovechamiento en la Red de Escuelas por el Reciclaje

17.04.2018 | 01:51
En las imágenes, actividades realizadas en el polideportivo de Rioseco tras recibir la Triple Erre de Cogersa.

La unión hace la fuerza. Y también hace mucho bien al medio ambiente y al ser humano. Un claro ejemplo de ello es el CRA -Colegio Rural Agrupado- Alto Nalón, formado por cuatro escuelas ubicadas en cuatro localidades, tres de Laviana -El Condado, Entralgo y Villoria- y otra en Sobrescobio, concretamente en Rioseco. Un centro que demuestra que la educación y la metodología de trabajo de las zonas rurales de la región nada tienen que envidiar a las de las urbanas. En algunos aspectos, como el del reciclaje y el respeto al medio ambiente, más bien todo lo contrario, ya que este CRA acaba de recibir la acreditación Triple Erre de Cogersa, un reconocimiento que certifica el máximo nivel de compromiso y de aprovechamiento de recursos en la Red de Escuelas por el Reciclaje (RER). El acto de entrega, celebrado en El Condado, contó con la presencia del viceconsejero de Medio Ambiente del Principado de Asturias, Benigno Fernández Fano; el gerente de Cogersa, Santiago Fernández; la concejala de Educación y Cultura de Laviana, Inés García, y la concejala de Cultura de Sobrescobio, Tensi Carmona, y las encargadas de recoger el distintivo fueron la directora del centro, Mili Menéndez, y la coordinadora de la RER en el mismo, Rosario Carbajal, para quien la implicación de profesorado, alumnado y los padres de los alumnos ha sido fundamental no sólo para obtener este distintivo, sino para haber podido poder poner en marcha diversas iniciativas sostenibles e implantar un modelo educativo como el que tienen actualmente. Todo un ejemplo a nivel regional y nacional.

Reducción, reutilización, reciclaje y sensibilización ambiental son los objetivos de una de las líneas del proyecto educativo. Así lo señala Rosario Carbajal, que recuerda que, aunque su colaboración con Cogersa y su adhesión a la Red de Escuelas del Reciclaje comenzó hace varios años, fue hace cuatro o cinco cuando decidieron darle un nuevo impulso al programa y presentase a la convocatoria de Centro Triple Erre, para lo cual se diseñó un blog -http://crasostenible.blogspot.com.es- , condición indispensable para reflejar su proyecto y poder presentarlo a la candidatura. También comenzaron a potenciar actividades y desarrollar variadas iniciativas y campañas de reciclaje y reutilización que pusieron en conocimiento de Cogersa. Una idea más que aplaudida por la compañía encargada de la gestión de los residuos sólidos en la región, que lleva varios años secundando de forma muy activa el proyecto educativo del CRA Alto Nalón y que este año le ha otorgado una de las dos Triple Erre que ha concedido. La otra la recibió la pasada semana el Centro Integrado de Formación Profesional (CIFP) de Hostelería y Turismo de Gijón.

El proceso que ha seguido el CRA Alto Nalón durante estos años podría decirse que ha seguido una dinámica "sin prisa, pero sin pausa". Los niños, que desde el principio se involucraron con la tarea, comenzaron separando residuos, una labor a la que no tardaron en unirse las familias. "La totalidad de la comunidad educativa desde el principio se adhirió a la iniciativa, todos participan activamente, lo que facilita mucho las cosas y llamó notablemente la atención de los responsables de Cogersa", cuenta Carbajal, quien destaca que la mayoría de estas tareas están incluidas en su proyecto educativo, que cuenta con una línea dirigida al cuidado del entorno, el respeto al medio ambiente y la preocupación por legarlo a futuras generaciones en las mejores condiciones. "Educar es nuestro objetivo, y tenemos una metodología innovadora en la que todo lo trabajamos por proyectos", relata Carvajal, quien reclama mayor visibilidad para las escuelas rurales. "Intentamos que se conozcan las cosas tan bonitas e interesantes que hacemos y, sobre todo, que se mantengan estas escuelas rurales porque son muy importantes", destaca Carvajal. Cosas tan bonitas e interesantes como, por ejemplo, el proyecto "ReciclArte en familia" puesto en marcha hace un par de años, que consistía en que cada alumno, en su casa junto a sus familiares, realizara una obra de arte con materiales reciclados. La calidad y cantidad de las obras superó las expectativas de los responsables de la escuela. También de los de Cogersa, que fueron invitados al centro para ver la exposición con los trabajos presentados y decidieron publicar en su blog "Hogares residuo cero" una información sobre la misma. También fue muy elevada la implicación en la tareas de limpieza de los ríos de la zona, una labor voluntaria que hicieron el pasado año y para la que recibieron guantes, chalecos y bolsas de parte de Cogersa. A esto ha de añadirse el compostaje comunitario. Son varias las familias que colaboraron durante el curso pasado aportando los residuos orgánicos de sus casas a la compostadora. Y con el apoyo de todos se mantienen los dos huertos escolares ubicados en las escuelas de El Condado y Villoria, que se nutren con el abono que obtienen a través de la compostadora, a la que también van a parar, entro otros, los restos de frutas cada vez más consumidos por el alumnado gracias a su participación en el Plan de Consumo de Fruta, cuyo objetivo es contribuir a la mejora de los hábitos alimenticios y a una nutrición saludable del alumnado. Además, al no tener comedor generan pocos residuos -el uso de fiambreras está más que establecido y los envoltorios de plástico y aluminio ya han pasado a la historia- y algunas familias están colaborando con Cogersa en un estudio para conocer los desperdicios que genera una familia de la región durante un período de tiempo determinado.

Otra iniciativa destacada del centro, y también veterana ya que está a punto de cumplir 30 años, es "La escuela va al mercáu", impulsada por maestros de la escuela ya jubilados -en colaboración con docentes de otros centros educativos de la zona-, y que consiste en que el alumnado se organiza en cooperativas, y elaboran productos que luego se venderán un jueves en el mercáu de Laviana. La mayoría de estos productos se fabrican con materiales reutilizados o de bajo coste, y parte de los beneficios o su totalidad se donan a entidades benéficas. Todo un ejemplo en el amplio sentido de la palabra.

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