10 de julio de 2018
10.07.2018

"Educar es querer y, con cariño, tener firmeza y poner las normas"

"Aunque la digitalización cada vez está más presente, la educación infantil sigue siendo manipulativa, el niño debe manipular mucho y usar todos los sentidos"

10.07.2018 | 08:01
Cristina Zapico, con un grupo de alumnos del curso de verano en las instalaciones de Infantil del Meres.

Alta, activa, dicharachera y con una vitalidad envidiable. A simple vista, pocos dirían que la ovetense Cristina Zapico cuenta los días, o mejor dicho, los meses, para jubilarse. Tras 41 años como profesora de Educación Infantil en el Colegio Internacional Meres, 36 de ellos con los alumnos de primer año, a finales de este 2018 colgará la bata definitivamente. Un momento que espera con sentimientos encontrados. Por un lado, asegura sentir "mucha pena por los niños", y por otro, "ganas porque el cuerpo ya no me responde igual y tengo problemas de espalda y de huesos; padezco una escoliosis severa" Madre de tres hijos, asegura que una vez deje la docencia retomará algunos hobbies aparcados, como la pintura o la escritura. "También tengo que poner mi casa al día", señala.

- La cuenta atrás ha comenzado. ¿Como afronta su próxima jubilación?

-Por un lado, siento mucha pena por los niños, porque tengo la gran suerte de haber trabajado siempre en algo que me encanta, que son los niños pequeños He sido profesora de dos generaciones de varias familias, ya que he dado clase a los padres de algunos de mis alumnos de los últimos años, algo que me hace muchísima ilusión. Se me hace imposible pensar que ya ha pasado toda una vida.

- ¿Toda su vida profesional ha sido en el Meres?

-Sí. Trabajé en una oficina mientras estudiaba pero nivel docente sólo estuve aquí. Hice mis prácticas y comencé a trabajar a los 20 años. En este colegio empecé, maduré y en esos inicios tuve unas compañeras, todas ellas ya jubiladas, a las que seguía "a pies juntillas", y me dieron todos los consejos habidos y por haber.

- ¿Cual de todos esos consejos considera que ha sido el más importante?

-Que a los niños hay que quererlos mucho y, a través del cariño, ponerles las normas. Educar es querer y, con cariño, tener firmeza. Los niños han de tener unas normas, sin esto no hacemos nada, y por ello en el Meres, con los pequeños de tres años dedicamos un trimestre a los hábitos y a las normas. Hay que habituarles pronto a que tengan una autonomía.

- ¿En qué ha cambiado la docencia en estas cuatro décadas que lleva trabajando?

-En el modelo educativo de nuestro colegio la disciplina, los hábitos y los valores siempre fueron y son pilares fundamentales. Son la filosofía y principios del Meres desde que empecé. Tenemos un sistema de trabajo internacional con los mejores programas en todas las etapas educativas .Fuimos pioneros en muchas cosas, entre ellas, en tener las aulas repartidas en estaciones, una de lectura, otra de pintura, etc., así como en la enseñanza mixta y en dar inglés desde pequeños.

- Los profesores también ha tenido que evolucionar con los tiempos...

-La parte digital es lo que más me está costando. Aunque siempre tuvimos en clase un ordenador en cada aula para los niños, para ir enseñándoles el manejo del ratón y moverse en Internet, hoy en día hay que estar muy conectado a la red, bajarte muchas cosas y no está siendo fácil, me cuesta integrarlo en mis clases y en mi rutina laboral diaria, ya que ahora es todo vía digital. Por suerte, tengo el apoyo de mis compañeras jóvenes, que han crecido en este mundo, y ahora son ellas las que me siguen a mi, aunque en estos temas, yo les sigo a ellas. En mi opinión, tecnologías aparte, la educación infantil conlleva el querer mucho al alumno, darle tranquilidad, entenderlo y ponerle límites para que aprenda y avance. Aunque lo digital cada vez cobra más importancia, sigue siendo una educación manipulativa, el niño debe manipular mucho y usar todos los sentidos.

- ¿Cómo son las nuevas generaciones de profesores?

-Yo soy muy metódica, muy ordenada., y los jóvenes miran tanto por los materiales, no cuidan tanto la perdurabilidad de las cosas, y por eso cuando necesitan algo siempre vienen a mi porque saben que lo tengo. Yo reciclo mucho y ellos son más del "aquí y ahora". Eso sí, ahora vienen muy preparados, con un currículo brillante ya que para entrar aquí se les exige una preparación y un título de inglés, aunque el día a día es otra cosa muy diferente, y la experiencia suele ser grado.

- ¿Algún momento o alumno que recuerde con cariño?

-Muchos. Deberíamos haber escrito un anecdotario de todas las cosas que nos han pasado.

- Se jubila a final de año. ¿Cómo se imagina su primer día retirada?

-Me va a resultar raro. Y voy a echar mucho de menos a los niños, pero también necesito descansar porque aquí se trabaja mucho. Físicamente tengo muchos problemas de espalda y de huesos, ya que padezco una escoliosis severa y a partir de ahí me vienen todos los problemas. Creo que necesito un cambio, no puedo agacharme tanto ni cargar tanto peso y, por otro lado, reconozco que no consigo ponerme al día en el tema de la digitalización, no llego al nivel de mis compañeras, y no me gustan los ordenadores, en mi casa no los uso.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook