15 de mayo de 2008
15.05.2008
Primer crimen terrorista de la nueva legislatura

Zapatero llama a la unidad de los partidos para hacer «mucho más débil» a la banda

Mariano Rajoy asegura que pondrá «todo» de su parte para recuperar el consenso que «en su día se perdió» en la lucha contra los terroristas

15.05.2008 | 02:00

Madrid

El presidente del Gobierno condenó en el Congreso el «cobarde, miserable y criminal» atentado de Legutiano y subrayó que quienes luchan contra el terrorismo serán «más fuertes» si los políticos «estamos unidos» y ETA estará «mucho más débil» y su final «más cerca». En sus primeras manifestaciones sobre el ataque terrorista, José Luis Rodríguez Zapatero aseguró que «el peso de la ley, la justicia y el Estado de derecho hará rendir cuentas con todas sus consecuencias a quienes han cometido esta barbarie criminal».


Ante el Pleno de la Cámara, reunido para la primera sesión de control al Gobierno -que comenzó con un minuto de silencio-, el Presidente expresó su «profundo agradecimiento» a los partidos y fuerzas sociales que, por la mañana, pactaron una posición común contra ETA y abogó por seguir caminando «juntos y unidos» para «honrar la memoria de quienes nos defienden y de quienes han dado la vida por nuestra libertad».


La declaración de Zapatero tuvo lugar después de que el líder del PP, Mariano Rajoy, y los portavoces de CiU, Josep Antoni Duran i Lleida, y PNV, Josu Erkoreka, renunciaran a formular sus preguntas al Presidente empleando su tiempo para mostrar su rechazo al atentado.


En nombre del Gobierno y también «reconociendo el sentir de la ciudadanía» y de los grupos parlamentarios, Zapatero trasladó su «más enérgica condena» por el asesinato del agente, a cuya familia transmitió su condolencia, su «afecto, sentimiento y cercanía», al tiempo que mostró su «apoyo incondicional» a las Fuerzas de Seguridad y, en especial, a la Guardia Civil. «Puedo asegurar que la democracia se impondrá al terror, que la libertad vencerá al fanatismo asesino», proclamó.


Por su parte, el líder del PP, al que Zapatero telefoneó para darle los detalles del atentado, ofreció al jefe del Ejecutivo su apoyo para recuperar el consenso que «en su día se perdió» en la lucha contra ETA y garantizó que pondrá «todo» de su parte para que los españoles vean que ambos trabajan por la derrota de la banda.


Rajoy, que no hizo a Zapatero la pregunta que tenía prevista sobre la política del agua en la sesión de control, condenó el atentado de Legutiano y, después, recordó que en enero de 2007 dijo en el Congreso la siguiente frase: «Y si las cosas se ponen feas, lo cual no es imposible, cuando se apaguen las luces de la fiesta y haya que apretar los dientes, yo estaré a su lado».


«Hoy (por ayer) me reafirmo en esas palabras», dijo el líder del PP, que señaló que su objetivo y el de su grupo esta legislatura es la derrota de ETA y recuperar la libertad, así como lo es el de la inmensa mayoría de los españoles. «Le ofrezco mi apoyo, nuestro esfuerzo no va a faltar», finalizó.


Tras la declaración del jefe del Ejecutivo en el Congreso para condenar el atentado, Rajoy abandonó el hemiciclo para viajar al País Vasco. Por su parte, Zapatero partió rumbo a Brasilia para entrevistarse con el presidente brasileño y luego seguir hacia Lima, donde hoy comienza la V Cumbre UE América Latina y el Caribe.

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