27 de mayo de 2010
27.05.2010

El edil socialista de Bérriz no se arrepiente de sus insultos a los Príncipes

El PSOE se desmarca de su concejal, que recibe el apoyo del senador del PNV Iñaki Anasagasti

27.05.2010 | 02:00
Koldo Méndez Gallego.

Bérriz / Barcelona / Oviedo


El concejal socialista de Bérriz Koldo Méndez Gallego, que fue detenido el martes en Bilbao por insultos a los Príncipes de Asturias, aseguró ayer a «Efe» que no se arrepiente de haber gritado a su paso «¡Viva la República vasca!», «¡Monarquía franquista!» y «¡Monarquía asesina!».


Méndez Gallego, que es también secretario general de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos, explicó que profirió estos gritos a título «estrictamente personal» y sin que sus manifestaciones estuvieran relacionadas en ningún caso con su militancia política o sindical.


Tras ser puesto ayer de madrugada en libertad, el concejal, que se declara republicano, afirmó que actuó «en el ejercicio de la libertad de expresión» y se preguntó si «aquí sólo se puede gritar "¡Viva el Rey!"».


«Yo defiendo lo que he dicho y lo defenderé siempre. En ningún momento he gritado "¡Muerte a la monarquía!" o "¡chupones!" como se ha dicho. He gritado "¡Monarquía asesina!" porque considero que si el Rey es el heredero de Franco, es heredero de los crímenes. Al Rey lo puso Franco, y ahí está», dijo.


El portavoz del PSE, José Antonio Pastor, condenó con «contundencia» los insultos lanzados por Méndez Gallego y afirmó que su formación no respalda tal actuación ya que «no se corresponde con un comportamiento democrático». Por su parte, el senador del PNV Iñaki Anasagasti recomendó a los Príncipes de Asturias que vayan buscándose un trabajo, para que «no les describan tan bien».


Mientras, la Audiencia de Barcelona ha condenado a un máximo de cinco años de internamiento en un centro psiquiátrico al hombre que en septiembre de 2008 arrojó un cóctel molotov contra la vivienda de los duques de Palma en la capital catalana, al estimar que sufre una anomalía psíquica que anula totalmente sus facultades mentales. El condenado está diagnosticado de esquizofrenia paranoide crónica.

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