El juez Baltasar Garzón recusó ayer a cinco de los magistrados del Tribunal Supremo que lo juzgarán por supuesto delito de prevaricación por declararse competente para investigar los crímenes del franquismo, porque cree que estarían inhabilitados por haber participado en la instrucción de la causa.

En concreto recusa al presidente de la Sala de lo Penal, Juan Saavedra, y a los magistrados Adolfo Prego, Joaquín Giménez, Francisco Monterde y Juan Ramón Berdugo, según informa «Efe».

Garzón se basa en el principio general de que quien participa en la instrucción de un procedimiento está inhabilitado para juzgar ese mismo asunto. Estos cinco magistrados admitieron a trámite la primera querella contra el juez y realizaron diligencias previas de instrucción antes de decidir la admisión a trámite de la misma y firmaron resoluciones denegando la personación de las víctimas. También, según indica el letrado, «sugirieron a los familiares de los presuntos responsables franquistas que acudieran a los tribunales para defender su prestigio, supuestamente denigrado por Garzón».

Además, respaldaron la desestimación del archivo de la causa que dictó el instructor de este proceso en el Supremo, Luciano Varela, y confirmaron el cierre de la instrucción en contra de la opinión de la Fiscalía, que solicitó el sobreseimiento hasta en siete ocasiones.