05 de febrero de 2012
05.02.2012
 

Balón de oxígeno para Javier Fernández

El líder del PSOE asturiano sale fortalecido; Areces, derrotado, y ahora falta por conocer las listas electorales

05.02.2012 | 01:00
Balón de oxígeno para Javier Fernández

Javier Fernández, el secretario general de los socialistas asturianos, había apostado muy fuerte por Alfredo Pérez Rubalcaba como líder del partido. Al final, la jugada le ha salido bien y del congreso de Sevilla vuelve fortalecido para enfrentarse a las elecciones autonómicas del próximo 25 de marzo, en las que aspira a recuperar la Presidencia del Gobierno regional perdida en mayo pasado. El triunfo de Carme Chacón hubiera puesto al PSOE asturiano, marcadamente rubalcabista, en una difícil tesitura. ¿Qué hubiera pasado con la candidatura al Principado encabezada por Javier Fernández a sólo ocho semanas de los comicios regionales? ¿Cómo se hubieran compaginado los intereses de unos y de otros?


Javier Fernández no sólo fue el primer secretario regional socialista que salió públicamente en apoyo de Rubalcaba, sino que quizás haya sido uno de los más duros a la hora de criticar a Chacón, a la que en más de una ocasión acusó de llevar su catalanismo a extremos, en ocasiones, inadmisibles.


Pérez Rubalcaba era el candidato preferido de la cúpula dirigente del PSOE asturiano. De los pesos pesados de la FSA sólo el ex presidente del Principado y actual senador Vicente Álvarez Areces se apartó de la línea mayoritaria. Una vez más, Areces salió perdedor de un congreso, como le sucedió en el que fue elegido secretario general José Luis Rodríguez Zapatero (él apostaba por José Bono, y su tradicional enemigo, el sector del SOMA, por el político leonés) y, por supuesto, en todos los celebrados en Asturias.


¿Tuvo recompensa este apoyo de los socialistas asturianos a Rodríguez Zapatero? La verdad es que poca, muy poca. Algún representante de la FSA en la comisión ejecutiva federal del partido sí que hubo. Pero no muchos. Sin embargo, durante siete años de gobiernos de Zapatero, Asturias no tuvo ni un solo ministro. No parece ésta la mejor forma de agradecer el apoyo del socialismo de una región que al final resultó trascendental para su elección como líder del PSOE.


El liderazgo socialista pasa de un leonés a un cántabro. Roza a Asturias. Pero el roce no basta, como quedó demostrado con el zapaterismo. Pero quizás tengan la culpa de lo sucedido en los últimos tiempos los propios dirigentes de la FSA. Apoyo, roce, y, ¿por qué no también presión, exigencia, reivindicación?


Javier Fernández regresa de Sevilla fortalecido internamente, con el vigor suficiente, si es que quiere, para proceder a una renovación de las listas autonómicas. El continuismo sería una mala solución.

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