27 de junio de 2012
27.06.2012

El Tribunal de Cuentas es un geriátrico con sueldos de 112.000 euros

27.06.2012 | 02:00

El Tribunal de Cuentas, pendiente de renovación desde que hace año y medio sus doce consejeros concluyeron su último mandato de nueve años se ha convertido en un órgano esclerotizado que no cumple como debiera con su función de fiscalizador de las cuentas y de la gestión económica del Estado.


Nunca ha hecho nada en cuestiones de endeudamiento ni de déficit público y poco o nada ha hecho en el desempeño de su cometido para controlar las finanzas de los partidos. Su papel queda en evidencia en el informe de la organización mundial anticorrupción Transparency Internacional.


El hecho de que sus consejeros no tengan límite de mandatos ni para la jubilación ha convertido el Tribunal de Cuentas en un recinto dominado por la gerontocracia. Treinta años lleva en el mismo Ubaldo Nieto, de 81,; el asturiano Juan Velarde, de 85, figura como consejero desde hace 20; Ciriaco de Vicente, de 75, lleva 21 años, y Rafael Corona y Manuel Núñez, de 78, ha cumplido 10 de consejero. De ser reelegidos ahora, alguno podría convertirse en nonagenario en el órgano fiscalizador de la cuentas del Estado.


Cuando la crisis más aprieta en España, estos venerables ancianos del Tribunal de Cuentas se embolsan nada menos que 112.000 euros al año, antigüedad aparte. Además disponen de coche oficial, dos secretarias y una partida de 6.000 euros anuales por cabeza para los llamados gastos protocolarios.


El control del Tribunal de Cuentas está de hecho en manos del PP y del PSOE. De este modo la supervisión de las finanzas de los partidos es inexistente en cuanto a los ingresos de fuentes privadas.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Lo último Lo más leído