10 de enero de 2019
10.01.2019

El órdago de Vox se diluye en 24 horas y el popular Moreno presidirá Andalucía

La ultraderecha renuncia a derogar leyes y devolver competencias, y el PP acepta compromisos sobre familia, toros, caza, flamenco y Semana Santa

10.01.2019 | 01:11
Por la izquierda, el secretario general del PP, Teodoro García Egea; Moreno, el portavoz de Vox en el Parlamento andaluz, Francisco Serrano, y el secretario general del partido ultra, Javier Ortega Smith.

Juan Manuel Moreno será el primer presidente andaluz no socialista gracias a los votos de Vox. Después de dos días de negociaciones, el PP y la formación de extrema derecha acordaron ayer una batería de 37 medidas que el líder ultra, Santiago Abascal, presentó como un triunfo de su partido, porque el PP asume "una parte importante" del programa de Vox. Sin embargo, ha bastado un día para que la ultraderecha se bajara de varias de las propuestas que los populares juzgaron "inaceptables" el martes.

Así, Vox renuncia a la devolución de las competencias en Educación, Sanidad, Justicia e Interior; a la derogación de las leyes de Violencia de Género, Igualdad y LGTBI, y a la expulsión de 52.000 inmigrantes.

Sobre este último asunto, ambos partidos se limitan a pactar el cumplimiento de "la legislación vigente en materia de inmigración, evitando todas aquellas decisiones que puedan favorecer un 'efecto llamada' y combatir a las mafias que trafican con personas". Y, además, "apoyar material, humana y documentalmente a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado" para garantizar "una inmigración ordenada, legal, respetuosa con nuestra cultura occidental, vinculada siempre al mercado laboral".

A cambio, Vox consigue que el PP de Pablo Casado acepte promover una ley de Concordia que sustituya la ley de Memoria Histórica; "apoyar por ley la tauromaquia", el flamenco y la Semana Santa; "reconocer la importancia" de la caza para "el mantenimiento" del medio rural", y crear una Consejería de Familia.

Ahora, como punto primero del pacto, en vez de la devolución de competencias, el pacto entre PP y Vox asienta el compromiso de crear "empleo de calidad", que estaba ausente de las propuestas de los ultras hasta ayer.

En el terreno económico, acuerdan "impulsar una reforma fiscal que contemple la bonificación al 99% del impuesto de Sucesiones y Donaciones, la bajada del tramo autonómico del impuesto del IRPF" y del mismo tramo del impuesto sobre el patrimonio, "equiparándolo a los tipos de la escala nacional, y revertir la subida del Impuesto sobre las Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados".

Y también "bonificar la cuota de autónomos, simplificar y reducir las trabas burocráticas y poner en marcha medidas para facilitar su financiación", así como "realizar una auditoría independiente de todos los organismos de la Junta" y "eliminar todos los organismos superfluos y suprimir la administración paralela".

En materia sanitaria, Vox y el PP aspiran a "habilitar gradualmente la libre elección de especialistas por los pacientes" y "facilitar el uso de tarjeta sanitaria única en todas las Comunidades". Y en Educación se proponen "garantizar la coexistencia entre la educación pública, privada, concertada y diferenciada".

El candidato del PP a presidir la Junta, Juan Manuel Moreno, agradeció a Cs y a Vox su "generosidad" y admitió que todas las formaciones han tenido que "ceder una parte" para llegar al "espacio común del cambio".

Paralelamente, PP y Cs cerraron el acuerdo para investir a Moreno como presidente en un gobierno de coalición que tendrá al líder de Cs, Juan Marín, como vicepresidente y 11 consejerías.

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