19 de septiembre de 2019
19.09.2019

Reparto de culpas en el Congreso

Los partidos se achacan en el último Pleno de la legislatura la responsabilidad de la vuelta a las urnas, entran de lleno ya en la precampaña y perfilan estrategias electorales

19.09.2019 | 01:09
Reparto de culpas en el Congreso

A falta de cinco días para que la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, selle el lunes su abrupto final, la muy breve XIII Legislatura de la democracia española se despidió ayer con un último Pleno. En la sesión del día siguiente a la constatación de que la falta de acuerdo entre los partidos impide que haya un candidato con posibilidades de salir investido presidente hubo reparto de culpas en el Hemiciclo. Los reproches por haber precipitado la cuarta vuelta a las urnas en cuatro años volaron de bancada a bancada, en un clima abierto de precampaña y perfilándose ya las inmediatas estrategias electorales.

Fracasado el entendimiento con Unidas Podemos y sin éxito en su presión sobre PP y Ciudadanos para que se abstuvieran, Pedro Sánchez, quien ahora reclama a los electores una victoria más holgada que la de abril, llevaba reproches para todos. A Pablo Casado le reconvino por su "falta de sentido de Estado"; a Albert Rivera por su "irresponsabilidad" y a Pablo Iglesias por su "dogmatismo". A todos ellos culpabilizó de la nueva convocatoria.

La atribución de culpas fue de ida y vuelta. El líder del PP considera que el presidente en funciones mostró, en este tiempo en el que no consiguió trabar alianzas para un nuevo Gobierno, la "incapacidad más fatua", la "inacción más solemne" y "la nada cosiforme". Casado previno a Sánchez sobre el dictamen de los electores el 10 de noviembre al advertirle que "las urnas las carga el diablo". La portavoz popular en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo, fue más allá que su jefe de filas y, en un cruce con la vicepresidenta Carmen Calvo, anticipó que, en la repetición electoral, a los socialistas les irá "muchísimo peor de lo que sus redondos le susurran", en referencia al jefe de gabinete de Sánchez, Iván Redondo.

En la segunda, y ya última, sesión de control al Gobierno en funciones no intervinieron ni Albert Rivera ni Pablo Iglesias. El líder de Ciudadanos anticipó, ya fuera del Hemiciclo, su intención de llegar a un pacto rápido con Casado si ambas formaciones se imponen, aunque sea por la mínima diferencia de un diputado, a la izquierda en la vuelta a las urnas. "A todos los españoles les digo con humildad que formaré gobierno en un mes y que ni los ministerios ni los nombres de los ministros serán un escollo", asegura Rivera.

"La gente está entre estupefacta y muy enfadada", constataba la portavoz de Unidas Podemos Ione Belarra. La formación que lidera Iglesias afrontará la campaña presentándose frente al PSOE como la "auténtica izquierda".

El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, que en otras ocasiones reprochó a Iglesias que hubiera rechazado en julio la vicepresidencia y los tres ministerios, se volvió ayer contra Sánchez con la acusación de haber desperdiciado "una ocasión histórica", el mismo lamento que el líder de UP dejaba caer la víspera. El presidente en funciones le respondió con la amenaza de intervenir de nuevo la Generalitat al aplicar el artículo 155 de la Constitución "ante cualquier intento" de "violentar" de nuevo la Carta Magna o el Estatuto de Cataluña. Con ello se volatilizaba el entendimiento entre ERC y PSOE que días atrás habría permitido investir a Sánchez con la abstención de los republicanos catalanes.

Meritxell Batet, la encargada de rubricar el fin de la legislatura, se despedía ayer de los diputados con un mensaje de confianza institucional: "La democracia es más sabia, más constante y más fuerte que las personas".

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