OVIEDO, 3 (EUROPA PRESS)

La Mesa de la Junta General del Principado de Asturias ha adoptado este lunes un acuerdo con el que se pretende poner fin al conflicto surgido en el parlamento asturiano acerca de la utilización de la lengua asturiana en las intervenciones. Finalmente, se ha resuelto que los diputados que no entiendan un discurso precisen qué parte no comprenden y que los oradores les aclaren esas dudas en castellano, siempre que no exista una versión previa traducida del discurso.

La propuesta ha sido aprobada por mayoría, con los votos a favor del presidente del Parlamento asturiano, Marcelino Marcos Líndez (PSOE), el de la vicepresidenta primera, Celia Fernández (PSOE), y el del secretario primero, Ovidio Zapico (IU). El secretario segundo, Armando Fernández Bartolomé (Ciudadanos), se ha abstenido y el vicepresidente segundo, Pablo Álvarez-Pire (PP), ha votado en contra, según han confirmado a Europa Press fuentes parlamentarias.

El presidente de la Junta General del Principado, Marcelino Marcos Líndez, ha presentado en la reunión telemática de la Mesa de la Cámara su propuesta sobre el uso del asturiano en la Cámara regional en base a los criterios a que se refiere el apartado 2 del artículo 3 bis del Reglamento de la Junta.

Así, los criterios que se van a aplicar a partir de ahora establece que para que sean tenidas en cuenta, las dificultades de comprensión "deben ponerse de manifiesto expresamente por quien aduzca experimentarlas, sin que quepa, pues, suponerlas con carácter general, y al término de la intervención de que se trate con el fin de evitar interrupciones y para una mejor valoración de la situación".

Añade que, una vez puestas de manifiesto, no impedirán el uso del bable/asturiano, pero, de no haber sido la intervención facilitada por escrito en castellano, conllevarán la habilitación del tiempo que se estime adecuado para que el orador efectúe en castellano las aclaraciones que sean precisas para el entendimiento de la intervención.

El criterio que ha establecido la Mesa es, por tanto, que cuando, al término de una intervención en la que se utilice el bable/asturiano, y que no se haya facilitado en castellano, se aduzcan dificultades de comprensión, el Presidente, Marcelino Marcos Líndez, habilitará "el tiempo que estime adecuado para que el orador efectúe en castellano las aclaraciones que fueran precisas para su entendimiento".