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Crisis del coronavirus

¿Séptima ola o nueva fase de la pandemia?

Expertos discrepan sobre si ha comenzado una nueva onda de Covid-19, pero recomiendan no bajar la guardia ante el incremento de casos

Una farmacéutica muestra test de antígeno Covid-19, cuya venta se ha vuelto a disparar. VÍCTOR ECHAVE

¿Estamos en una séptima ola de Covid-19? Es más, ¿tiene sentido hablar de olas cuando solo se mide la incidencia en mayores de 60 años y no podemos comparar una hipotética onda actual con las anteriores? Puede ser un debate estéril, o tal vez evitar hablar de una séptima ola debilita cualquier llamada a la prudencia y puede hacer que muchos crean que el coronavirus ha desaparecido.

España registra actualmente una incidencia de 813 en mayores de 60 años y nueve comunidades superan ampliamente el millar. La proliferación de casos en nuestro entorno recuerda a la ola invernal de ómicron, y las farmacias constatan un nuevo aumento de la venta de autotest de antígenos. Según la distribuidora Cofares, en abril aumentó la demanda de estos test en un 22% de media en España, respecto a marzo, aunque en Castilla y León, Asturias y Cantabria superó el 100% de incremento. En Galicia fue solo de un 12%, aunque muchas boticas reportan que se ha disparado su venta en lo que va de mayo.

“Estamos en la séptima. El asunto no es si hay o no hay ola, sino la intensidad de las olas”

Saúl Ares - Científico del C. Nacional de Biotecnología

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“A estas alturas deberíamos tener más que asumido que la dinámica epidémica es oscilatoria, y por lo tanto cuando una ola termine de bajar, empezará a subir la siguiente. Estamos en la séptima, y después habrá una octava, y después una novena...”, apunta Saúl Ares, investigador principal y líder de grupo en el Centro Nacional de Biotecnología (CNB) del CSIC. “El asunto no es si hay o no hay ola, sino la intensidad de estas olas. A día de hoy, a falta de datos de incidencia fácilmente comparables con los anteriores, lo más fiable es comparar datos hospitalarios”, recuerda el científico berciano.

Ares, físico y doctor en Matemática aplicada, cree que los investigadores y la población deben acostumbrarse al cambio de indicadores. “La medida detallada de la incidencia suponía un esfuerzo para los profesionales de la salud pública, reclamando unos recursos humanos de los que por desgracia van muy escasos –explica–. Si hay formas de que esos profesionales puedan hacerse una idea suficientemente exacta de la situación mientras se dedican a labores con resultados más directos, no debería considerarse algo negativo”, opina.

“Más que hablar de olas, yo diría que estamos en otra fase de la pandemia”

Juan J. Gestal - Catedrático emérito de medicina

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En esta idea coincide Juan Jesús Gestal, catedrático emérito de Medicina de la Universidad de Santiago. Admite que el cambio en la vigilancia del SARS-CoV-2 “nos ha cegado mucho sobre la evolución de la incidencia de la infección –la OMS se ha quejado de ello–, pero era necesario normalizar cuanto antes el funcionamiento del Sistema Nacional de Salud, para atender muchas patologías más graves que no lo habían sido durante estos ya dos años largos de pandemia”.

Recuerda que “la gran transmisibilidad de la variante ómicron provocó un número tan elevado de casos que hizo imposible la vigilancia epidemiológica con el rastreo de los contactos de los casos, así como el mantenimiento de la frecuencia de las llamadas de seguimiento que se les hacían a todos ellos”. Para este experto en medicina preventiva, este sistema de control “no tenía tampoco mucho sentido, dada la benignidad de los casos (más del 95% asintomáticos o leves), en gran medida debido al elevado porcentaje de población vacunada”.

“En este momento, más que hablar de olas, yo diría que estamos en otra fase de la pandemia, pasamos de la de contención a la de mitigación, centrando la vigilancia en los vulnerables y los casos graves que podían necesitar atención hospitalaria, y esto es lo que se puso en marcha a finales de marzo”, opina Gestal, quien sin embargo matiza que estamos ante “un incremento de casos que debe hacernos ser más prudentes”.

“Es importante hablar de olas. Las autoridades tienen que estar vigilantes”

Jeffrey V. Lazarus - Investigador del ISGLOBAL de BARCELONA

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Por su parte, Jeffrey V. Lazarus, investigador del ISGlobal de Barcelona, considera que sí “es importante hablar de olas. Si disminuye la protección de la dosis de refuerzo de la vacuna veremos más gente enferma –advierte el experto estadounidense, antes en la OMS–. Sabiendo que aumentan los casos, las autoridades tienen que pensar si se administra la cuarta dosis a los mayores. Tienen que estar vigilantes, porque puede ser un nuevo problema para el sistema de salud”, señala.

Coincide en la llamada a la cautela Juan Gestal. El experto gallego cree que “todo parece indicar” que la pandemia “va camino de terminar, pero no sabemos en cuánto tiempo, ni tampoco si puede aparecer una nueva variante más transmisible que la ómicron”, algo que considera “muy difícil” que ocurra, dadas “la enorme transmisibilidad y benignidad alcanzada por ómicron y sus diferentes linajes y recombinaciones, en especial actualmente la BA.2 y la XE (recombinación de BA.1 Y BA.2)”. Con todo, recomienda adoptar precauciones en determinadas circunstancias, como interiores y aglomeraciones, “para evitar infectarnos, y los infectados para no contagiar a otras personas”.

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