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Tragedia en el Atlántico

Las familias del 'Pitanxo' exigen impedir al patrón que vuelva a faenar: “Saldrá pronto”

Piden prisión preventiva al juzgado de Marín y la Audiencia Nacional y avisan que ya tiene barco para nueva marea | Sobre Padín no pesan medidas cautelares ni ha sido imputado

El 'Villa de Marín', también de Grupo Nores, amarrado ayer en el puerto marinense. Rafa Vázquez

Han pasado casi tres meses desde el naufragio del 'Villa de Pitanxo', en la madrugada del 15 de febrero a más de 250 millas de la costa de Canadá. Ni la Audiencia Nacional ni el juzgado de Marín se han considerado competentes para cursar la investigación sobre las causas del siniestro, el más trágico para el sector pesquero en Galicia desde que, en 1978, al 'Marbel' se lo comieron las piedras de Cíes. De modo que, más allá de un informe del fiscal en el que apunta a un presunto delito de 21 homicidios por imprudencia –se recuperaron nueve cadáveres y hubo tres supervivientes, de los 24 tripulantes–, no hay ningún proceso judicial en marcha. Ni contra la armadora, Grupo Nores, ni contra el patrón del pesquero, Juan Padín. Si así lo considera, podría volver a embarcar sin ningún impedimento. Y es lo que aseguran familiares de los marineros: que tiene barco para emprender una nueva marea y que “saldrá en unos días”. A contrarreloj, y a través de sus abogados, remitieron el martes escritos al juzgado de Marín –que lo rechazó– y al Alto Tribunal para bloquear esa posibilidad. No quieren que el capitán quede a los mandos de ningún pesquero ni que pueda salir de España. “Pedimos prisión preventiva”, apuntaron a Faro de Vigo estos familiares.

Este periódico contactó este martes con la representación legal de Padín, que aseguró desconocer si sus planes pasan por volver al puente de un pesquero y, en concreto, del 'Villa de Marín', que opera en el caladero de Guinea Bissau. Faro de Vigo trató también de contactar con la casa armadora para contrastar estas sospechas de familiares, sin éxito. “Hablamos con la Guardia Civil, estamos intentando hablar con el fiscal”, abundan las mismas fuentes, que aseguran que esa salida sería inminente. Es un extremo que han compartido otros marineros, que han pedido no ser identificados en este artículo.

Será el Tribunal Supremo el que dicte qué juzgado asume la causa

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Fue la Comandancia de la Guardia Civil de Pontevedra la que, tras tomar declaración a los tres supervivientes –Eduardo Rial es el sobrino del capitán– decidió remitir las diligencias a la Audiencia Nacional. Fue Fiscalía, desde Madrid, la que apreció esos indicios de, al menos, 21 delitos de homicidio por imprudencia grave y contra los derechos de los trabajadores. Y dio credibilidad a la versión de Kwesi, que aseguró que Padín no había dado orden de evacuación o de vestir los trajes de supervivencia, y que precipitó la escora fatal del buque al no querer cortar los cables de los aparejos durante la maniobra de virada. De hecho, las señales aportadas por el propio 'Villa de Pitanxo' coinciden con el relato de este marinero, de ascendencia ghanesa, y no con las del patrón. “La velocidad y la derrota del barco suscita dudas acerca de la versión del capitán acerca de la parada de los motores por avería como causa determinante de la escora y posterior hundimiento del buque”, dice el auto del magistrado Ismael Moreno Chamarro. Será el Supremo el que determine qué juzgado debe asumir esta instrucción.

Cronología

Esta es la sucesión temporal que ha aportado la señal vía satélite y la conocida como caja azul del barco, de la armadora de Marín Grupo Nores.

A las 4:19 horas UTC (5:19, hora española), el barco navegaba a 4,4 nudos. Estaba en la maniobra de virada del aparejo. El copo venía colmado de fletán.

A las 4:23 horas, cuando dejó de emitir señal, “navegaba” –es la palabra que utiliza el fiscal– a 2,6 nudos. Por tanto, con potencia en el motor principal. Son casi cinco kilómetros por hora de velocidad.

A las 4:24 horas, Padín accionó la señal de emergencia.

Según la versión del capitán, detallada en una entrevista con Faro, el motor Wärtsilä se paró de forma súbita, dejando el pesquero de 50 metros a merced del temporal. Padín incide en que sí dio orden de evacuación y de vestir los trajes térmicos –en el momento del rescate, solo los llevaban él y su sobrino–, y que ninguno de los 24 tripulantes quedó dentro del buque.

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