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Juicio

El patrón y la armadora serán investigados por cuatro delitos en el naufragio del 'Villa de Pitanxo'

La Audiencia Nacional admite a trámite querellas de los familiares de los fallecidos

Juan Enrique Padín, patrón del pesquero Villa Pitanxo junto a su sobrino Eduardo Rial (de blanco) acuden declarar a la audiencia Nacional. DAVID CASTRO

Aunque la causa que ha de investigar el naufragio del 'Villa de Pitanxo' no ha sido asignada a ningún juzgado todavía, el procedimiento avanza firme desde Madrid. El Juzgado Central de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional ha admitido a trámite las querellas contra el capitán del buque, Juan Enrique Padín, y la propietaria, Pesquerías Nores Marín. El magistrado Ismael Moreno ha rechazado incluir al sobrino del capitán y uno de los tres supervivientes, Eduardo Rial. Son cuatro los delitos por los que serán investigados Padín y Nores: homicidio por imprudencia grave, contra los derechos de los trabajadores, falsedad documental y encubrimiento.

La querella fue formulada por familiares de cinco de los 21 fallecidos en el naufragio, el más trágico para la pesca gallega desde el hundimiento del 'Marbel', en 1978. En un primer auto, una vez que Comandancia de la Guardia Civil de Pontevedra remitió al alto tribunal las diligencias, el juez Moreno apreció indicios para imputar a Padín un presunto delito por 21 homicidios por imprudencia y contra los derechos de los trabajadores. En ese momento, de acuerdo a la tesis de fiscalía, la versión del capitán no se sostenía con los datos emitidos por la caja azul del barco y la señal de posicionamiento AIS.

Padín ya declaró este lunes como investigado, pero la Audiencia Nacional ha desplegado la investigación sobre la armadora, Nores, con base en Marín. En una primera declaración en Canadá, que volvió a repetir ante la Guardia Civil y la comisión de investigación CIAIM, el capitán aseguró que el motor del Pitanxo, un Wärtsilä, se había parado inexplicablemente, lo que dejó el pesquero de 50 metros a merced de las olas y acabaría provocando una escora fatal. Ayer, no obstante, mudó su testimonio: apuntó que el aparejo de arrastre había embarrado (enganchado), pero que eso no influyó en el desenlace final. El tercer superviviente, Samuel Kwesi, apuntó no obstante que el patrón desoyó los gritos de la tripulación, que le instaron a que rompiera los cabos del aparejo para estabilizar el barco.

Sobre las declaraciones de Padín, su equipo de abogados quiso restarle importancia. “El capitán lo que dijo es que en una campaña de pesca hay muchos embarres o enganches y que más de una hora y media antes del accidente hubo un embarre que consiguieron liberar”, indicaron. Según explicaron, “el capitán insiste que la velocidad se mantuvo normal durante hora u hora y media” y que “no tuvo nada que ver con el accidente”.

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