“No puedo continuar en el partido porque desde el día siguiente que salí nombrado concejal en Barcelona me di cuenta de que no me querían. Ese ha sido siempre el gran problema”. Con estas palabras ha empezado este miércoles Josep Bou una ristra muy larga de reproches al PP de Cataluña, porque ha precisado que no tiene problema alguno con el PP en toda España, con la que ha justificado su decisión de renunciar de entrada a optar a presentarse de nuevo a la alcaldía en una lista de los populares. No ha descartado del todo hacerlo con otros partidos.

“Los problemas siempre han sido con los responsables del partido en Cataluña. Nunca con las bases, con los afiliados”, ha precisado Bou. El edil ha asegurado que una vez hubo cumplido·, es decir, cuando la candidatura que encabezó logró mantener la representación en el Ayuntamiento de Barcelona con dos concejales, la cúpula que encabeza Alejandro Fernández, al que no ha citado, le dio la espalda y le boicoteó por sistema.

Vox o Ciudadanos

Por todo ello, ha dicho, se descarta como alcaldable del PP, y aunque se ha demostrado muy decepcionado con el mundo de la política, no se cierra del todo a una segunda etapa con otra opción política: “No tocaré a ninguna puerta. Si alguien viene a tocar a la mía, ya hablaremos”. De hecho, Bou ha subrayado unos minutos antes que si en lugar del PP hubiera sido Ciudadanos o Vox quien le hubiera propuesto ser alcaldable en 2019, también hubiera aceptado.

“Es verdad que Pablo Casado me puso a dedo. No había otra opción, soy independiente”, ha explicado. Del sucesor de Casado, Alberto Núñez Feijoó, ha dicho que no ha hablado con él. Del PP catalán que encontró al convertirse en candidato ha afirmado que era “un partido en el ostracismo, a punto de desaparecer (del ayuntamiento). Lograrnos que no fuera así”. Pese a comprobar que no era querido por la cúpula, ha proseguido, decidió continuar.

“Hice reformas, conté siempre con las bases del partido. Todos mis asesores menos dos son afiliados al PP. No podía seguir cuando desde Urgell (calle en la que está la sede del PP catalán) se cocinaba un circo mediático. Lo que hicieron fue perjudicar al partido. Porque por encima de todo soy presidente del grupo municipal del PP”. Entre los agravios que ha citado ha destacado que no se le invitara a una visita de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, pero también ha aludido a feos sistemáticos en todos los frentes, como no publicitar su labor en el consistorio.

“Hasta aquí hemos llegado”

“Lo he dado todo. He hecho siete y ocho actos en un día. Se me conoce en Barcelona, para bien o para mal. Me di a conocer. Me he entregado en cuerpo y alma al PP, por afinidad política pero también por compromiso personal. A cada golpe recibido contesté con el silencio. Sabía que el silencio era lo mejor para no perjudicar al partido. Pero hasta aquí hemos llegado”, ha proclamado Bou, que ha explicado que inicialmente pensó en dar este paso en septiembre, pero que ha preferido irse de vacaciones con los deberes hechos.

Se inicia ahora un periodo de diez meses que no será fácil, ya que Bou se propone seguir como presidente del grupo de un partido con el que ha roto formalmente. Sin embargo, no parece que la relación pueda empeorar mucho en el día a día, por lo que las dos partes podrían gestionar el tiempo de mandato que queda como una pareja en la fase final de una relación que nunca llegó a funcionar del todo.