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Barómetro

El CIS da a Oramas la ‘victoria’ en el debate sobre el estado de la nación

El discurso de la diputada de Coalición Canaria es el que más ‘sobresalientes’ recibe de los encuestados | La mayoría no ve sentido a esta cita anual en el Congreso

La diputada de Coalición Canaria, Ana Oramas. EP

El discurso de la diputada Ana Oramas en el debate sobre el estado de la nación es el más valorado por los ciudadanos. La intervención de la representante de Coalición Canaria (CC) en el Congreso, que forma parte del grupo mixto, es la única que ha merecido el calificativo de "muy bien" para más del 20% de quienes la vieron o escucharon. Aunque pueda parecer un porcentaje más bien bajo, lo cierto es que está muy por encima de la media. De hecho, los alegatos de los doce portavoces parlamentarios apenas recibieron el "muy bien" –que viene a ser la nota más alta– del 14% de la audiencia.

La nacionalista, y por extensión CC, sale así reforzada del debate sobre el estado de la nación, según la encuesta publicada este martes por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), la institución presidida por el controvertido José Félix Tezanos. El mismo día en que el CIS de Tezanos sitúa por primera vez al PP como partido líder en intención de voto –algo que no sorprende vista la contundente victoria de los populares en las elecciones autonómicas andaluzas–, la encuesta sobre el gran debate anual en la Cámara Baja coloca a Cuca Gamarra, la portavoz del PP, como la peor de los doce líderes que intervinieron en el Congreso, o al menos como la que dio el peor discurso. Gamarra tiene el dudoso honor de codearse en el farolillo rojo de este singular ranking con el siempre polémico secesionista Gabriel Rufián, que esta vez llevó al hemiciclo unos cartuchos de fogueo como parte de su habitual espectáculo. Para más de la mitad de quienes siguieron sus intervenciones, Gamarra y Rufián estuvieron "bastante mal" o directamente "muy mal".

En el otro extremo de la clasificación del CIS figuran dos nacionalistas: la susodicha Oramas y el peneuvista Aitor Esteban. Ambos son los políticos que menos suspensos y más notables y sobresalientes reciben. Para los encuestados por el Centro de Investigaciones Sociológicas –en este caso solo aquellos que se informaron de alguna manera sobre el debate sobre el estado de la nación y que vieron o escucharon las intervenciones de los portavoces–, la canaria y el vasco fueron, con diferencia, quienes mejor estuvieron en la tribuna del Congreso. Solo reciben el suspenso de un 20% de los encuestados, mientras que sus intervenciones merecen un "bastante bien" o un "muy bien" para más de la mitad. Así lo considera hasta el 61,1% en el caso del representante del PNV y el 57,7 en el caso de la diputada de CC. No obstante, es Oramas, con un 20,6% –5,3 puntos por encima del vasco–, la que encabeza con mucha ventaja sobre el segundo –Joan Baldoví, de Compromís, con un 19,1%– el ranking del discurso con más sobresalientes –"muy bien"–. Si se consideran también los notables –"bastante bien"–, Baldoví sale incluso mejor parado que Oramas, como también el presidente de Más País, Íñigo Errejón, pero ambos se ven penalizados con una mayor tasa de suspensos: un 22% en el caso del parlamentario de Compromís y un 22,1 en el del expodemita Errejón.

Casi un 70% de los ciudadanos cree que predominan la crítica y la crispación sobre la verdadera política

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En cuanto al resto de líderes, incluido Pedro Sánchez, el CIS deja muy distintas lecturas. El alegato del presidente del Gobierno, trufado de anuncios de medidas como el impuesto a los bancos o las bonificaciones en los billetes del transporte público, aprueba para el 48,2% de los encuestados, con lo que no supera el corte del 50%, y suspende para casi un 39%. El discurso de Pablo Echenique, de Podemos, obtiene un 52,2% de aprobados y un 30,9% de suspensos. Ni Santiago Abascal, líder de Vox, ni Inés Arrimadas, del alicaído Ciudadanos, llegan siquiera al 45% de respuestas favorables; es más, merecen prácticamente los mismos porcentajes de aprobados que de suspensos, de modo que muestran los mayores niveles de polarización entre los encuestados por el CIS.

Más allá de la valoración de los discursos de los distintos líderes políticos, el análisis de la institución dirigida por Tezanos deja algunos resultados que pueden parecer sorprendentes. La previa del debate sobre el estado de la nación, como ocurre también en el ámbito regional con el debate sobre el estado de la nacionalidad, suele dar lugar a otro debate: el de la utilidad de estas citas, que suelen ser utilizadas por los gobiernos de turno para lanzar medidas electoralistas. Sin embargo, de la encuesta del CIS se desprende que hasta un 48,6% de los ciudadanos considera que este debate es o bien "muy interesante" o bien "bastante interesante", frente al 47,8 que lo ve poco o nada interesante –el restante 3,6% no sabe o no contesta–.

Hay que puntualizar, eso sí, que una cosa es que el debate sea interesante y otra, que sea útil. Una diferenciación que los encuestados dejan clara. No en vano, un 64,1% entiende que, para personas como ellos, es decir, para el ciudadano de a pie, el debate sobre el estado de la nación es poco o nada útil. En cambio, apenas un 32,6% lo considera de bastante o mucha utilidad.

Otra cuestión que llama la atención es la percepción ciudadana sobre los asuntos que centran el debate. Hasta un 68,6% de los encuestados por el CIS señala que predominan las críticas, los reproches y las acusaciones cruzadas sobre las propuestas e ideas para solucionar los problemas del país. Por el contrario, tan solo un 16,4% ve un mayor peso de la política en mayúsculas que de la crispación y los rifirrafes partidistas.

La encuesta del CIS se hace a partir de 1.588 entrevistas en 655 municipios de las 50 provincias.

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