Alberto Núñez Feijóo lleva días endureciendo el tono contra el Gobierno de Pedro Sánchez, absorbido por varios incendios de primer orden, pero que no le hacen desmoronarse en las encuestas. En el PP mantienen la calma demoscópica y piden mirar la foto global: los populares suben mucho en comparación con 2019, la llegada de Feijóo fue un impulso determinante que no puede mantenerse en todo momento en lo más alto del gráfico y el bloque de la derecha suma más. Tampoco el líder socialista parece estar siendo capaz de recuperar los votantes de centro o centroizquierda, que ahora han recalado en el lado popular. Y en mitad de este clima, la dirección del PP señala con fuerza la crisis constitucional que a su juicio ha provocado el jefe del Ejecutivo con sus socios independentistas.

Para el PP, el escenario actual es inédito y podría tener consecuencias devastadoras si Sánchez sigue en el poder. Preocupa especialmente la reforma del Código Penal (eliminando el delito de sedición y a la espera de cómo quedará el de malversación después de que el presidente se abriera ya a su modificación para beneficiar a los condenados del procés y asegurando que no afectará a los corruptos). Hace días el expresidente José María Aznar fue muy claro en sus advertencias, avanzando que la realidad política actual podría "desembocar en un proceso constituyente”. Y añadió: “Eso, si no se corrige, son las palabras mayores del fin de la historia que comienza en la Transición española”. 

No fue muy distinto lo que afirmó ayer Feijóo en el Congreso en el Día de la Constitución, culpando a Sánchez de haber dejado en manos la agenda española y las principales decisiones que afectan al país en manos de “partidos anticonstitucionalistas”. Días atrás, el líder del PP ya fue muy duro con el presidente, en línea con lo que manifestó Aznar: “Estamos en el peor momento institucional que hemos vivido desde la Constitución del 78″, afirmó, acusando al Gobierno de estar poniendo, incluso, “en riesgo las bases constitucionales”.

En mitad de este contexto, la dirección nacional del PP, y otros dirigentes de peso como Isabel Díaz Ayuso, señalan las elecciones de 2023 como el reto más importante que ha afrontado España en décadas. Fuentes de la Puerta del Sol se suman a este discurso, insistiendo en que si Sánchez siguiera gobernando a partir de las próximas elecciones seguirá adelante con “el cambio de régimen” que propone y perpetuará su alianza con los independentistas. 

El propio Feijóo aseguró este martes en la Cámara que cuando se abran las urnas serán los ciudadanos “los que expresen si quieren que la Constitución de la concordia [en referencia a la vigente, la de 1978, y a un Gobierno que él lidere] siga marcando el rumbo de la política española”. 

El líder del PP ligó las bases constitucionales actuales al hecho de que Sánchez salga del Gobierno. Y lo reiteró mirando al resto del Partido Socialista: “Hay una amenaza latente con hechos y decisiones que estamos viendo. Es evidente que hay un antes y un después en el consenso constitucional que siempre inspiró a los grandes partidos. Y con un nuevo PSOE retomaremos los consensos que han guiado España en los últimos 40 años”, dijo. “Estoy convencido de que millones de españoles no van a dar apoyo al proyecto de Sánchez y sus socios independentistas”, volvió a insistir, señalando el “proyecto” del presidente como un plan propio con unos socios muy concretos.

Ayuso: Feijóo debe seguir denunciando

Una vez más, en el Día de la Constitución, la foto del PP estaba llena de mensajes. Mientras Feijóo terminaba de comparecer, Ayuso (que había hablado justo antes) esperaba detrás para caminar juntos hacia la Carrera de San Jerónimo, donde se celebraba el acto institucional. Buscaban la imagen de cierre de filas total frente a una sonada ausencia de barones socialistas. Les acompañaron los presidentes de Andalucía, Juanma Moreno; el de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco; el de Murcia, Fernando López Miras; y el de Galicia, Alfonso Rueda.

En el apoyo sin fisuras a su líder y tras semanas complicadas en las que se produce un “efecto valle” en las encuestas y en la capacidad del partido de la oposición de hacer propuestas (especialmente económicas, el fuerte del PP, que por ahora han tenido que quedar aparcadas) las palabras de Ayuso resultaron especialmente contundentes

La presidenta de la Comunidad, que es la primera en alertar del “deterioro institucional” (ayer mismo en el Congreso) y “el régimen que Sánchez quiere imponer con sus socios” (en muchas ocasiones), lanzó un mensaje de respaldo absoluto a su jefe de filas y un consejo muy claro también: “Lo que tiene que hacer el presidente del PP es seguir siendo fiel a los españoles y eso conlleva denunciar lo que está ocurriendo. Lo que no tiene que hacer es soportar la maquinaria gubernamental que no permite ni siquiera el disenso”, dijo Ayuso.

Ese mensaje de resistencia fue acompañado una y otra vez de recados hacia el Ejecutivo de Sánchez, al que acusó de estar “deslegitimando las instituciones y el Poder Judicial” y avanzó que 2023 (con un ciclo electoral) será “el año de la subvención directa”, sugiriendo de nuevo a su jefe de partido mantener un discurso firme “que una a todos los españoles” en torno a la denuncia de lo que hace el Ejecutivo día a día. 

En la Puerta del Sol ahondan en las declaraciones de la presidenta, reconociendo que más allá de la cita autonómica, en la que Ayuso persigue la mayoría absoluta, en 2023 el PP se juega mucho. Casi todo. Por eso, reconocen, la presidenta evitará cualquier fisura pública con Feijóo, convencida de que el Gobierno “quiere evidenciar” diferencias que existen, “dentro de la normalidad”, para dividir a los principales activos del PP. “No lo van a conseguir. Nos va la vida en ello. Sánchez no puede volver a ser presidente”, repiten.