CONFLICTO DIPLOMÁTICO

Sánchez y Milei llevan las relaciones de España y Argentina al límite tras su choque en Madrid

Albares llama a consultas a la embajadora en Buenos Aires y exige una disculpa pública tras el discurso del presidente argentino en la convención ultra de Vox.

Los dos países entran en un conflicto diplomático absoluto a las puertas de las elecciones europeas de junio

El presidente de Argentina, Javier Milei, durante su discurso en el festival Viva24 de Vox en Madrid. /

El presidente de Argentina, Javier Milei, durante su discurso en el festival Viva24 de Vox en Madrid. / / LAP

Paloma Esteban

La visita del presidente argentino, Javier Milei, a Madrid -cuyo acto más importante en su escueta agenda fue la participación en una convención ultra organizada por Vox- ha terminado desatando una crisis del más alto nivel con el Gobierno de España. La alianza que Milei firmó con Santiago Abascal, estrechando lazos por completo este fin de semana y convirtiéndolo en el único interlocutor político de su viaje, sumado al durísimo discurso en el Palacio de Vistalegre contra el socialismo -“abrirle la puerta es invitar a la muerte” llegó a decir- en el que llamó “corrupta” a la mujer de Pedro Sánchez sin mencionarla a ella ni al propio presidente por su nombre, ha provocado un terremoto político sin precedentes entre los dos países, que hasta ahora habían mantenido relaciones de profunda amistad.

La frase del presidente argentino, convertido en la estrella del cónclave de la extrema derecha, fue la siguiente: “Las élites globales no se dan cuenta de lo destructivo que puede llegar a ser implementar las ideas del socialismo. No saben qué tipo de sociedad pueden producir y qué calaña de gente atornillada al poder, y qué niveles de abuso pueden llegar a generar… Digo, aún cuando tenga la mujer corrupta, se ensucia y se tome cinco días para pensarlo”. 

Esas palabras tuvieron una reacción muy fuerte de Moncloa y el PSOE -que exigieron primer a Alberto Núñez Feijóo que se desmarcara, a pesar de que el acto en el que participó Milei era de otro partido, Vox- y la comparecencia del ministro de Asuntos Exteriores el domingo por la tarde.

José Manuel Albares exigió disculpas públicas al mandatario argentino y confirmó que había llamado a consultas a la embajadora española en Buenos Aires tras las "gravísimas palabras" referidas al presidente socialista. El ministro explicó además que había contactado con todos los portavoces de los grupos parlamentarios con el objetivo de una respuesta unitaria, sin tener noticia de PP y Vox. Y también habló con el Alto Representante de la Unión, Josep Borrell, que considera -según expresó el ministro- que “un ataque de este calibre a un Estado miembro es también a toda la UE”. El objetivo es implicar a los socios comunitarios a las puertas de la campaña de las elecciones del 9 de junio.

Las relaciones entre España y Argentina ya venían deterioradas después de que hace semanas el ministro de Transportes, Óscar Puente, deslizara la idea de que el argentino consumía drogas. Hubo un cruce de comunicados entre la Casa Rosada y la Moncloa, pero al final ambos optaron por rebajar la tensión. Ahora, la relación se ha llevado al límite y las consecuencias diplomáticas están aún por ver.

Antes del acto de Vox, el presidente de Argentina se reunió con una decena de empresas del Ibex 35 el sábado por la mañana en la Embajada, en lo que se percibió como un encuentro poco planificado con el que llenar de contenido su fin de semana en España. El viernes había presentado su último libro en un foro y el domingo tenía previsto, como hizo, un gran discurso en el ‘Viva24’ de Vox, el festival organizado por la ultraderecha al que acudieron otros grandes dirigentes ultra como la francesa Marine Le Pen, el húngaro Viktor Orbán o la italiana Giorgia Meloni con el pretexto de las próximas europeas.

En la cita con los empresarios, según los presentes, Milei no habló del Gobierno español. Desde Vox justificaban el hecho de que el argentino no hubiera planificado ninguna reunión con ministros o el presidente: “Parece lógico teniendo en cuenta que este Gobierno le ha insultado a él y al pueblo argentino”, aseguró Jorge Buxadé, el cabeza de lista para las europeas. 

El propio Milei confirmó tras su encuentro con empresarios que tiene previsto volver a Madrid dentro de unas semanas para recibir un premio del Instituto Juan de Mariana, un ‘think tank’ que defiende las ideas liberales, dando por hecho que en esa ocasión el Gobierno de Sánchez tampoco querría verse con él.

También el PP intervino en la tarde del domingo tras la comparecencia del ministro Albares. En el PSOE ya venían exigiendo desde primera hora de la tarde que Feijóo se desmarcara de Milei. En Génova respondían más tarde: “Hacemos oposición al presidente de España, no al de Argentina”. Y apuntaban: “Pretende que el PP defienda a Sánchez de unas declaraciones del presidente argentino al que el propio Gobierno acusó de drogarse”. Además, en el entorno de Feijóo lanzaban fuertes reproches al Ejecutivo: “No nos llamó para informarnos de la posición en el Sáhara, Ucrania, Israel o Gibraltar, pero hoy sí”.

A la espera de cómo evolucionen las posiciones políticas en España y en la propia Unión, Sánchez comparecerá en el Congreso de los Diputados este miércoles, donde se enfrentará tras varias semanas a Feijóo y a Abascal, ahora después del altercado con el presidente de Argentina.