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Elecciones en Aragón

Pilar Alegría se desprende del corsé de ministra de Sánchez y apuesta su campaña a un perfil de “cercanía”

La candidata del PSOE en las elecciones autonómicas del próximo domingo aleja su imagen en el Gobierno para ganar mayor identificación con el territorio sin dependencias de Madrid

Así están las encuestas de las elecciones en Aragón 2026

La candidata del PSOE a la Presidencia de Aragón y secretaria general de los socialistas regionales, Pilar Alegría, en una mesa informativa este lunes en Delicias (Zaragoza).

La candidata del PSOE a la Presidencia de Aragón y secretaria general de los socialistas regionales, Pilar Alegría, en una mesa informativa este lunes en Delicias (Zaragoza). / EUROPA PRESS

Madrid

Desde que Pilar Alegría dejó precipitadamente el Consejo de Ministros tras la de decisión de Jorge Azcón de adelantar las elecciones en Aragón ha visitado un total de 80 municipios distribuidos en las tres provincias de la comunidad. Siempre con la misma lógica de escuchar y dar a conocer su perfil más personal en el contacto directo, ya sea con vecinos o en pequeñas reuniones de carácter sectorial. Para ello ha prescindido de los mítines, limitándose a los tres obligados por la presencia de Pedro Sánchez. El primer fin de semana de campaña en Huelva, el segundo en Teruel y el cierre agendado este viernes en Zaragoza. Un disruptivo formato que en su equipo han bautizado como “campaña de proximidad”. “Muy de proximidad”, subrayan.

El objetivo de esta campaña centrada en las conversaciones con sillas dispuestas en círculo, con más preguntas enfocadas a un diálogo fluido que a discursos para repetir consignas, no es otro que el de visibilizar un perfil que poco o nada tiene que ver con la de quien fue voz del Gobierno de Pedro Sánchez. En julio de 2021 fue nombrada ministra de Educación y durante los dos últimos años fue la portavoz del Gobierno. Antes lo había sido también del PSOE, en la Ejecutiva federal, lo que da cuenta de la confianza de Sánchez en su figura.

En su equipo de campaña reconocen que el grado de conocimiento de Alegría en Aragón no es bajo, puesto que antes de ministra fue delegada del Gobierno en esta comunidad y previamente se enfrentó a Azcón en los comicios al Ayuntamiento de Zaragoza -elecciones que ganó pero que llevaron a Azcón a la Alcaldía de la capital por pactos-. Con todo, sí señalan el “pero” de que la imagen más reciente de ella sea a través de la mesa del Consejo de Ministros, con sus habituales ruedas de prensa de los martes.

De ahí que ahora se pretenda reforzar una imagen “más cercana de que la que transmitía”. La de una persona accesible, simpática y de pueblo, alejada de su etiqueta en la política nacional de los últimos años. Incluso en el cartel electoral ha primado su imagen, frente a las siglas, en las que se plasma 'Por Aragón, por tus derechos', y en su foto de perfil en redes han optado por el blanco y negro.

Una forma de desprenderse de su corsé en el Gobierno como ministra de Sánchez, comenzando también por evitar que la campaña se nacionalice lo menos posible. La presentación del nuevo modelo de financiación autonómica y el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) no se lo están poniendo fácil.

De la apuesta de Sánchez por las ministras-candidatas, una estrategia que se seguirá en las próximas elecciones a la Junta de Andalucía con la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, como cabeza de lista del PSOE, Alegría ha transitado hacia una estrategia propia. Limando dudas de ‘paracaidismo’ y fijando su identificación no con el Consejo de Ministros, sino con el territorio, apartándose de cualquier cuestionamiento de estar teledirigida desde Madrid. No en vano, Alegría suele responder a Jorge Azcón con su misma moneda, al acusarlo de seguir las órdenes “de su jefe [Alberto Núñez] Feijóo”. El mismo hecho de la decisión de adelantar las elecciones, siguiendo la estela de Extremadura, se explica para Alegría por el hecho de que “Feijóo le ha dicho a Azcón lo que tiene que hacer”.

El intento de potenciar un perfil alejado de su imagen asociada al Gobierno incluso se visibiliza a nivel estético. Más vaqueros y ropa de calle y menos trajes de chaqueta. En estos últimos días de campaña para las elecciones del próximo domingo, Alegría se centrará en visitar barrios de la capital, siguiendo la misma lógica de los formatos de proximidad, además de localidades donde más dificultades están constatando los socialistas para penetrar en voto, como Calatayud o Alcañiz.

Suelo electoral

En el PSOE confían en frenar la tendencia a la baja y acercarse a la barrera de Javier Lambán en las últimas autonómicas. Entonces, se quedaron en un suelo de 23 escaños y las encuestas ahora todavía los sitúan lejos de esa marca. Según sus ‘tracking’ internos, han ido recuperando apoyos y esperan un estirón en la recta final de campaña, luchando contra la desmovilización y desde la perspectiva de que uno de cada cinco votantes progresistas no suelen activarse hasta la semana previa a las elecciones.

Por el contrario, dibujan un estancamiento de los populares, aludiendo a los mismos sondeos internos, que a lo sumo crecerían en un escaño. Hasta los 19, aunque todavía lejos de la mayoría absoluta marcada en 34 escaños. La mayoría de encuestas trasladan un escenario similar al de Extremadura, siendo Vox el principal beneficiado de un adelanto electoral y aumentando la dependencia del PP sobre la ultraderecha para poder gobernar.

El peso del precedente extremeño, con la dimisión del candidato socialista Miguel Ángel Gallardo tras sufrir una histórica debacle electoral, cayendo quince puntos, supone una presión añadida para Alegría. Lo es también para Sánchez, al poner a prueba su estrategia de poner al frente de las federaciones a ministros socialistas y convertirlos así en candidatos, lo que hace de este ciclo electoral en una suerte plebiscito interno. Especialmente en Aragón, al promoverse a una candidata afín en un feudo que había sido crítico con su gestión.

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