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Escándalo en Interior

Solo diez de 111 comisarios principales de la Policía optan al puesto de DAO

La incertidumbre política, principal impedimento para presentarse como aspirante, según fuentes policiales

El ex director adjunto operativo de la Policía Nacional, José Ángel González

El ex director adjunto operativo de la Policía Nacional, José Ángel González / Pool Moncloa / Borja Puig de la Bellacasa

Juan José Fernández

Juan José Fernández

Madrid

Al comienzo de esta semana, solo una decena de candidatos y candidatas habían formalizado su solicitud para optar al puesto de director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, según apuntan a este diario diversas fuentes de Interior. Pese a ser el empleo más alto entre los uniformados de la Policía, a su cobertura optan menos de uno de cada diez posibles elegibles, pues actualmente en el cuerpo hay 111 comisarios principales.

El preceptivo proceso abierto para la presentación de candidaturas al puesto dura 15 días. El plazo de admisión, según confirman fuentes del ministerio, acaba este jueves a las 23:59 horas. Es poco probable que la lista de aspirantes engorde más.

Solo los policías que han llegado al grado de Comisario Principal pueden optar al puesto. No es una limitación obligatoria, pero no tendría lógica orgánica nombrar a un agente con rango inferior que luego vaya a mandar sobre comisarios y comisarios principales. De los 111 que integran esa cúpula del cuerpo, 89 son hombres y 22 mujeres. Durante el inicio del proceso, fuentes de Interior han sostenido que el ministro Fernando Grande-Marlaska se inclina por elegir a una mujer entre los aspirantes, siempre que le sea posible.

El anterior DAO de la Policía, José Ángel González, dimitió el pasado 17 de febrero, el mismo día en que una inspectora de la Policía puso en conocimiento del cuerpo que un juzgado madrileño había admitido a trámite una querella suya en la que acusa al DAO de haberla agredido sexualmente con penetración. Según ha sostenido el ministro Marlaska, el DAO dimitió sabedor de que, si no lo hacía, lo iban a cesar en minutos. Desde el 19 de febrero, con la publicación del cese en el BOE, es DAO provisional la comisaria principal Gemma Barroso, también jefa de personal de la Policía.

Reparos para presentarse

"Esta vez puede pasar como en las comunidades de vecinos, que salga de presidente el único que lo pide, no el mejor", explica gráficamente un alto cargo de la Policía. Y con ello describe una situación a la que obligan las circunstancias. En otro momento, suceder a un DAO que ha cesado podría haber sido un proceso mucho menos pedregoso, pero en esta ocasión la carrera se presenta llena de escollos.

El primero, el convencimiento de que la decisión puede estar ya tomada en una terna de mujeres. En la Policía es costumbre que para altos cargos, puestos de confianza, quien ha de elegir le pida a su candidato preferido que se presente, para hacer posible su elección. Así se cumple el expediente. Era, de hecho, la forma de proceder de José Ángel González en numerosos ascensos en los que su punto de vista era determinante. "Se hacía una terna en la cabeza y llamaba a cada uno para que se presentase", relata una de las fuentes policiales consultadas. Después, elevaba la terna al director general.

El puesto del DAO es de confianza y de libre designación por el ministro del Interior, previa propuesta formal del director general de la Policía, Francisco Pardo. Interior guarda total silencio sobre el proceso y la lista de aspirantes.

Esta vez no parece que una terna esté cerrada previamente, ni, por lógicas razones, hay un número dos de la Policía que haga de filtro y la conforme. "La gente no sabe qué hacer, si pedir o no pedir, si el cargo estará dado o no...", explica una de las mencionadas fuentes.

El segundo gran reparo que pesa sobre el sector de los comisarios principales es la incertidumbre política. No se sabe cuánto va a durar la legislatura, y un DAO no entra con cláusula de permanencia en el puesto; mucho menos tendría garantizado nada un alto cargo designado por Marlaska si el gobierno cambia de signo y no ha sido elegido por consenso político.

Y esta es "la razón de más peso", indica un miembro de ese colegio cardenalicio policial, que no se reúne en cónclave pero que sí cruza conversaciones entre compañeras y compañeros de promoción. En las actuales circunstancias, "pocos hay con intención de moverse de su puesto, salvo que se lo pidan..." indica. Y esto tiene un efecto: "Deja fuera del proceso a mucha gente competente que no pide si no le dicen que lo haga".

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