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El Gobierno de Sánchez considera la condena de Ábalos y Koldo "desproporcionada" y Feijóo avisa al Presidente: "Es el fin de la escapada"

El PSOE señala que "cuesta entender" que Aldama se libre de la cárcel, y sobre el exministro destaca: "Ya le echamos"

El líder del PP ve la democracia "en una situación límite", pero saca pecho de no haber presentado una moción de censura

KOLDO Y ÁBALOS

KOLDO Y ÁBALOS

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I. Gil / L. Á. Sanz / A. Cabanillas / Mariano Alonso Freire

Madrid

A algunos ministros socialistas no les acaban de encajar las diferencias en las penas de prisión en la sentencia por el caso mascarillas. Después de que Pedro Sánchez evitase referirse a la sentencia condenatoria contra el exministro José Luis Ábalos, el titular de Transportes, Óscar Puente, ejerció de portavoz oficioso para cuestionarla. Visiblemente indignado, Puente explicó que "cualquiera con ojos en la cara" vería que la sentencia contra José Luis Ábalos de 24 años de prisión por el caso mascarillas es "desproporcionada". Una impresión que comparten fuentes del Gobierno.

El titular de Transportes reaccionó poco después de hacerse pública la sentencia para tacharla de "tremendamente aleccionadora". A través de un mensaje en la red social X, ironizó en referencia al comisionista Víctor de Aldama, que no entrará en la cárcel, sobre que "si cometéis delitos pero luego os portáis bien y ‘colaboráis’, el perdón se abrirá paso y con que nos presentéis un informito de nada ni entráis en prisión".

Tras ello añadió que "si en el informe incluís la asistencia a Manifestaciones sanadoras, como contra la corrupción o en defensa de la Nación, eso ayudará mucho".

Puente comparó las penas de prisión por el caso mascarillas con otras condenas. "A Isabel Carrasco le dieron tres tiros a bocajarro en una pasarela en León", recordó para señalar que a sus asesinas se las condenó a menos años de prisión que al exministro en esta causa. "Que cada cual saque sus propias conclusiones", añadió.

Desde el palacio de la Moncloa se emoitió un comunicado genérico, sin referencias directas, para trasladar que "lamentamos y condenamos sin matices unos comportamientos que claramente han atentado contra" los principios de transparencia, mérito e integridad como "vertebradores del servicio público". Las mismas fuentes señalan que "nos comprometemos a seguir trabajando para construir una España ejemplar en la que la corrupción no sea aplaudida ni tolerada".

En privado, fuentes del Gobierno insisten en que ya se desmarcaron del exministro y lo expulsaron del partido y el grupo parlamentario antes de iniciarse el procedimiento judicial. "Ya cortamos con él y lo echamos", se desvinculan. Recuerdan que el jefe del Ejecutivo pidió hasta ocho veces es perdón a la ciudadanía, aunque apuntan la magnitud de una sentencia, la mayor a un ministro. Todo ello por un caso que entienden similar al del hermano de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que quedó en nada.

En el Gobierno también diferencian entre este procedimiento judicial, que dicen respetar, y los casos que cercan a la esposa y al hermano del jefe del Ejecutivo. Sobre estos últimos sostienen que hubo anomalías y se refieren a una suerte de persecución política para atacar al presidente del Gobierno.

Fuentes del Ejecutivo avanzan que el presidente del Gobierno hablará mañana en el Congreso "largo y tendido" sobre esta sentencia. Lo hará en la comparecencia solicitada a petición propia para abordar los frentes judiciales que lo cercan y dar cuenta de la última reunión del Consejo Europeo.

"De este colapso se sale convocando elecciones"

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, compareció tras conocerse las condenas del caso mascarillas y fue tajante: "La verdad es que nunca pensé que iba a realizar una rueda de prensa después de una sentencia de este alcance, pero la democracia española está en una situación límite".

Tras mostrar su "respeto" por la sentencia del Tribunal Supremo, señaló: "Yo no pienso negar la gravedad de lo ocurrido". Feijóo exigió por primera vez la dimisión de Pedro Sánchez por ser, dijo, "una vergüenza para el conjunto de los españoles". Reclamó también la convocatoria anticipada de elecciones, tras remarcar que "Ábalos no se nombró solo" y que fue el presidente del Gobierno quien le entregó "el dinero público del ministerio más inversor". "De este colapso solo se sale convocando elecciones generales", remarcó.

Sobre la posibilidad de presentar una moción de censura, Feijóo se dirigió a los socios, sin aludir al PNV y a Junts, para decirles: "Después de una condena a veinticuatro años, ¿qué más necesitan para retirarle el apoyo y obligarle a convocar elecciones?". Sacó pecho de no haber cedido a quienes le pedían presentar esa moción, por ejemplo Vox, dado que a su juicio, de haberlo hecho "el señor Sánchez habría quedado revalidado por la Cámara. No voy a cometer ese error, al señor Sánchez no le va a limpiar ninguna votación de ninguna cámara", sentenció.

Como reflexión general, Feijóo argumentó: "Durante mucho tiempo nos dijeron que todo esto era una inventada. Nos dijeron que todo esto eran bulos. Después que eran conspiraciones y también que eran una persecución. Ahora tenemos sentencias. Son ya dos sentencias. Dos sentencias dentro de las quince causas judiciales abiertas por corrupción que afectan al entorno político, personal e institucional de Pedro Sánchez". Una referencia a la sentencia del TS que a finales del año pasado inhabilitó al ex fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, por revelación de secretos, un fallo que a diferencia de la condena a Ábalos no fue unánime entre los magistrados de la Sala Segunda del Tribunal Supremo.

En su intervención inicial, no faltaron alusiones a los otros escándalos que salpican al PSOE, en particular la imputación al ex presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el caso que afecta a la conocida como ‘fontanera’ de Ferraz, Leire Díez. "Todo es una basura. Todo es una basura que ha ensuciado la vida pública de una forma completamente insostenible", concluyó al respecto. "La semana pasada, un expresidente del Gobierno por primera vez en nuestra historia declaró como investigado por seis delitos gravísimos ante la Audiencia Nacional. Ahora acaba de publicarse la sentencia a un símbolo del sanchismo, quien defendió una moción de censura para defender un gobierno limpio ha sido condenado a veinticuatro años y tres meses de cárcel por corrupción. Estamos hablando efectivamente del ‘número dos’ del Partido Socialista, el ministro más poderoso de este Gobierno, el hombre al que Pedro Sánchez entregó su confianza, su partido y miles de millones de euros de dinero público desde el ministerio más inversor del Estado", reiteró.

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