Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

"I have a dream"

Soñar con una España que recupere su identidad y con políticos de mayor nivel

Jaime Torner Gracia

Jaime Torner Gracia

Soñar es un recurso humano para huir de las pesadillas cotidianamente vividas y, con la frase "I have a dream" ("Yo tengo un sueño", Martin Luther King iniciaba hace 60 años (en Washington) un histórico discurso soñando con un país socialmente más justo. Durante esta Navidad, procedería también un sueño similar entre los españoles de bien, buscando la concordia política que actualmente tanto precisamos. Me explico:

En primer lugar, podemos soñar con una monarquía federal que conjugara en España ambas formas de gobierno, como recurso para disipar las "veleidades" del secesionismo vasco o catalán y mantener la unidad de España basada en el compromiso integrador de cada territorio del país.

En segundo lugar, soñar con una España que recupere su identidad nacional y huya del fenómeno "globalizador" porque, con ello, solo se potencia una indeseada inmigración ilegal fomentada por mafias que diluye nuestras costumbres y modo de vivir; mientras una inmigración controlada y legal nos enriquecería como país.

En tercer lugar, soñar con políticos de mayor nivel, con respeto parlamentario y capaces de exhibir refinada oratoria, sin discursos polémicos ni provocadores; recuperándose el "bipartidismo" para lograr mayor estabilidad política y evitando la coacción de partidos de extrema derecha-izquierda que radicaliza la política nacional al reimplantar un muro de confrontación entre las dos Españas, recordando lo que nos sucedió en 1936.

En cuarto lugar, soñar con la refundación del PSOE para terminar con el sanchismo y sus aberrantes pactos de conveniencia que aspiran convertir "su necesidad en virtud"; pudiendo, así, devolver al partido socialista su historia, credibilidad y prestigio.

Finalmente, soñar con la recuperación del respeto mutuo entre los poderes del Estado, pensando que el poder judicial aplica leyes promulgadas por el legislativo a instancias del ejecutivo, careciendo de sospecha alguna del llamado "lawfare" argumentado por el independentismo catalán: Si procede, las leyes pueden ser modificadas pero, en un Estado de Derecho, siempre deben ser respetadas.

Dicho esto, creo que nuestra política nacional atraviesa uno de sus peores momentos desde que vivimos en democracia puesto que se pretende inculcar a la ciudadanía un clima de falsa normalidad social, precisándose una mente despierta para no caer bajo el influjo de algunos medios de comunicación que solo ensalzan el consumismo para mitigar la inquietud social actualmente existente. Obviamente, así no vamos bien.

En definitiva, atendiendo a la obra de nuestro inolvidable Calderón de la Barca cuando afirmaba en "La vida es sueño" que "los sueños, sueños son"; procedería despertar y afrontar con el mejor ánimo la realidad cotidiana que nos envuelve.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents