El tiempo dio una tregua al reparto del bollo de San Mateo y el nuevo clima político municipal trajo también calma y cierto consenso en el día grande de las fiestas de Oviedo, que el Alcalde, Alfredo Canteli alabó como un éxito de participación en conciertos, calles y terrazas: "No hay sillas para sentarse, es lo importante".

Con estas palabras Alfredo Canteli hacia balance, esta mañana, de unas fiestas a las que les queda la recta final. Satisfecho con el modelo de las casetas y con la oposición reclamando una fórmula que dé cabida a los chiringuitos, todos los partidos coincidieron, en todo caso, en el reparto del bollo de la Plaza de España. Hubo foto de brindis de PP, PSOE, Vox e Iu y los socialistas hasta regresaron en pleno (a excepción de Marisa Ponga, que está fuera de la ciudad) a la misa de San Mateo. "Es una cita más, como se decía en la Transición se trata de hacer normal lo que es normal en la calle", resumió el jefe de la oposición, el portavoz del PSOE Carlos Llaneza. 

El presidente de la Sof, Felipe Díaz-Miranda, también se felicitó por el día "excelente", los 2600 bollos repartidos y la sidra "muy rica y fresca". Esa misma sidra fue la que Mateín, encarnado por el actor Alfonso Aguirre, escanció como solo el personaje de las fiestas de Oviedo (un hombre del pueblo que se ha acercado a la ciudad a celebrar) puede hacerlo: enganchando el culete al mango del paraguas, que nunca falta un 21 de septiembre.