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La sorprendente campaña publicitaria en las calles de Oviedo para promocionar una famosísima serie (y es cosa de Netflix)

La plataforma elige una alcantarilla de Llamaquique junto a 40 más de otras ciudades españolas para sorprender a los viandantes: "Es una pasada"

Viandantes fotografiando la soprendente alcantarilla de Llamaquique.

Viandantes fotografiando la soprendente alcantarilla de Llamaquique.

Lucas Blanco

Lucas Blanco

Oviedo se cuela en una de las campañas urbanas más originales y sorprendentes en mucho tiempo: 41 arquetas de Telefónica decoradas por toda España con escenas de la exitosa serie de Netflix "Stranger Things", instaladas hasta el lunes para celebrar el desenlace de la serie. Y sí, una de esas tapas ha aterrizado justo en la esquina de Charles Darwin con Carlos López-Otín, donde ni los jueces de la nueva sede judicial esperaban encontrarse a un Demogorgon –uno de los personajes monstruosos de la ficción– en la acera.

La tapa —que habitualmente sería un cuadrado metálico más, condenado a ser pisado sin gloria— ahora presume de grabado: el nombre de la serie, los protagonistas de la ficción en bici rumbo a algún lío y, por supuesto, un demogorgon acechando desde el "Mundo del Revés" con toda la elegancia que permite estar hecho de metal fundido. Es lo más cerca que ha estado Llamaquique de una grieta interdimensional… salvo cuando hay obras, claro.

Detalle de la tapa de alcantarilla decorada.

Detalle de la tapa de alcantarilla decorada. / L. B.

"Es una pasada, vaya gran idea han tenido", comenta Gisela Álvarez, fan declarada de la serie que el pasado 26 de noviembre estrenó la temporada definitiva y desvelará sus últimos episodios el día de Año Nuevo, mientras caminaba tan tranquila hasta que la acera le lanzó un mensaje de pura ciencia-ficción. Ella no fue la única sorprendida. A los pocos minutos, la tapa ya acumulaba miradas, fotos, risas y algún pequeño debate sobre si, en caso de emergencia sobrenatural, era prudente pisarla o mejor rodearla. "Voy a sacarle una foto", anunciaba un repartidor de paquetería que no dudó en bajarse del furgón.

Aunque Oviedo solo tiene esta pieza única, forma parte de una especie de gymkana repartida por el país organizada por Movistar. Por una vez, levantar la vista del móvil puede llevar a descubrir algo más emocionante que un mensaje de wasap.

Por el momento, el "demogorgon" ovetense permanece tranquilo, sin abrir portales, sin ruidos inquietantes y sin absorber peatones despistados. Pero ha logrado lo esencial: animar la esquina, desatar conversaciones y devolverle dignidad a ese mobiliario urbano que siempre mira desde abajo. En Llamaquique ya hay quien fantasea con que el barrio pueda ser escenario de futuros proyectos de Netflix: "Sería un auténtico puntazo".

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