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La corrupción que no cesa

Del "y tú más" a una alternativa del bipartidismo

"El Partido Popular pide explicaciones al PSOE por sus casos de corrupción. Le viene bien para tapar sus vergüenzas. Ambos partidos tienen mucho que ocultar, la corrupción es el nexo común entre quienes han venido repartiéndose el gobierno desde la transición."

Así comenzaba mi artículo en este periódico en marzo de 2023, en el que relacionaba casos de corrupción de ambos partidos por más de trescientos mil millones de euros. Continuaba otros anteriores sobre una transición vigilada que desembocó en una seudo democracia bipartidista que permitía al sistema ir cambiando cosas para que todo siguiera igual.

Lo que ocurre ahora le viene bien al sistema. El "todos son iguales", las acusaciones mutuas "y tú más", la corrupción a dos bandas, llevan al ciudadano al hastío, a observar sus trapacerías como quien oye llover, a la abstención. Es lo que quiere el sistema a sabiendas de que los suyos van a votar siempre, además, si alguien estorba, carecen de escrúpulos y tienen medios para eliminarlo. El sistema ahora se llama IBEX, antes feudalismo.

Feijóo se proclama única alternativa. Triste país en el que un partido corrupto hasta las trancas, con más representantes en prisión que en el Parlamento, con treinta y una causas pendientes, y creciendo, en los juzgados, se proclama alternativa desde una sede pagada en B. Un partido que confesó controlar salas del Supremo y secuestró al CGPJ, que masacró a Iglesias y Montero mientras Sánchez miraba para otro lado sin darse cuenta de sería la siguiente presa, que maquinó bulos y no escatimó medios para forzar elecciones antes de llegar a su vía crucis judicial, no puede ser la alternativa.

Es hora de que los ciudadanos entendamos que sí hay otras alternativas. El Gobierno de coalición tuvo una actuación brillante lidiando con un volcán, una epidemia, el separatismo catalán, una inflación galopante o la dana, mientras sacaba leyes sociales, elevaba el salario mínimo, establecía el IMV o vinculaba el incremento de las pensiones con la inflación.

En estos logros fueron fundamentales los partidos minoritarios, especialmente Podemos, que se dedicaron a trabajar mientras la derecha los tildaba de separatistas, bildu etarras, bolivarianos o acusaba desde sus cloacas de todos los males de la humanidad. Ellos llevaron al PSOE a firmar la etapa que mereció el aplauso de la Unión Europea y los medios internacionales. Sánchez, ego y tibieza, forzó la salida de Podemos del gobierno con la complicidad de Sumar, y sobrevive, de momento, como puede. Todas las causas abiertas a Podemos se archivaron, y su respuesta en casos que afectaron a sus miembros fue inmediata. Ningún partido sufrió la persecución que sufrió Podemos, y sigue vivo e impoluto.

Así que sí, hay alternativa al bipartidismo, hay partidos que no se vendieron, que hicieron por los ciudadanos de este país más en cuatro años, que la alternativa que ahora se proclama única, que nunca hizo nada, y cuya única propuesta es "bajar impuestos". Rajoy prometió lo mismo y se los puso al sol.

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