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Opinión | Comentarios al paso

Gaza viene de lejos

Los planes de expulsión de los gazatíes no se inventaron a raíz del atentado terrorista de Hamás del 7 de octubre de 2023. Sepamos que más de dos tercios de los habitantes del enclave de Gaza son la segunda o tercera generación de descendientes de los refugiados palestinos de 1948. Después de la guerra árabe-israelí de aquel año, la Franja concentró al mayor número de refugiados dentro de la propia Palestina. Gaza ha venido siendo una herida abierta que recuerda la responsabilidad de Israel en la expulsión de los palestinos en 1948.

Parece evidente que el terrorífico plan actual consiste en enterrar la cuestión palestina bajo los escombros de Gaza. La clase dirigente israelí prosigue, a sangre y fuego y hambre, un proceso que viene de antiguo: demostrar que el problema de los refugiados puede resolverse anulando sus derechos individuales y colectivos, ocultando las injusticias del pasado, ignorando o inaplicando los principios de igualdad, libertad y seguridad para todos. El gran plan sigue consistiendo en expulsarlos. Las atrocidades cometidas por los terroristas de Hamás el 7 de octubre de 2023 proporcionaron a Israel la oportunidad (¿coartada?) de poner en marcha dos ansiados proyectos: el primero, de corte imperialista, reside en alcanzar la hegemonía regional mediante los ataques militares a Líbano, Siria e Irán; el segundo se reviste de puro y duro colonialismo contra los palestinos de Gaza y los que viven bajo la ocupación militar en Cisjordania, además de los considerados de segunda clase residentes en Israel, mediante la erosión de sus derechos civiles.

Buscar explicaciones medianamente objetivas a la barbarie del momento, si tales pudieran encontrarse, es el propósito de Gadi Algazi (Tel Aviv,1961), historiador social, profesor de Historia en la Universidad de Tel Aviv y activista que en 1979 fundó el primer grupo de jóvenes soldados que se negaron a prestar el servicio militar en los territorios ocupados y, tras un año en prisión, fue liberado y eximido del servicio. El israelí Gadi Algazi escribe:

"Lo que sucede ahora en Gaza puede escandalizar o parecer incomprensible, pero tiene un significado universal que no es solo moral. Nos recuerda que el expolio, la división de territorios entre potencias hegemónicas, la extracción de recursos esenciales e incluso la expulsión masiva siguen presentes en pleno siglo XXI. Los Estados que conceden la impunidad a Israel -en su mayoría del norte global- son cómplices de sus guerras colonialistas ý de los desplazamientos masivos, Y, si siguen sosteniendo a Israel con armas y dinero, es porque el colonialismo no es una cosa del pasado. Israel, Palestina y especialmente Gaza son un laboratorio del futuro colonial que nos espera, salvo que hagamos algo al respecto".

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